argentinagirls piknov292012Un reciente informe realizado por la agencia Gerardo Molina & Euromericas Sport Marketing, da cuenta de la explosión del marketing deportivo en el mercado del boxeo femenino.

Este proceso comenzó hace 20 años aproximadamente, pero el punto de inicio, en el ámbito boxístico reconocen fue cuando se dio el combate entre la púgil argentina Marcela “La Tigresa” Acuña y la norteamericana Christy Martin, el 5 de noviembre de 1997.

En este tiempo transcurrido, las promotoras y empresas han percibido en este deporte un mercado más abierto que otros para aprovechar oportunidades de alta rentabilidad, el cual permite que ante la falta de rivales de buen nivel junto a un buen contacto con las entidades rectoras que llevan a cabo reglas flexibles se puedan habilitar fácilmente púgiles sin grandes exigencias profesionales para poder llegar a darle la chance de pelear por calzarse un cinturón mundial.

“Este contexto y con unos planes de Marketing Deportivo aceitados se han puesto en marcha tácticas comerciales, que han logrado que boxeadoras se coronen con un promedio de no más de ocho a doce peleas, una cifra lejana si la comparamos con la de los boxeadores”, manifestó Gerardo Molina, Guru del Marketing Deportivo Mundial.

Argentina ostenta en la actualidad un récord sorprendente de campeonas mundiales siendo el país con más estrellas boxísticas coronadas en el planeta. El informe destaca a las siguientes: Yésica Marcos, Yesica “La Tuti” Bopp, Carolina Gutiérrez Gaite, Alejandra Oliveras, Carolina Duer, Erica Farías, Fernanda Alegre, Sabrina Pérez, Daniela Bermúdez, Mónica Acosta, la Claudia López y Débora Dionicius, consagrada recientemente ante Michelle Preston.

“El Marketing Deportivo aplicado en el país del sur, ha demostrado ser exitoso, venciendo el liderazgo de México, Estados Unidos y Japón. Es la justa combinación entre las oportunidades y una alta preparación técnica, en donde las boxeadoras son apegadas al gimnasio, se toman con mucha seriedad las prácticas, no son faranduleras y respetan su profesión como un rito sagrado”, concluyó Molina.

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