“El Huracán” Narváez a las puertas de otro récord -Con una brillante carrera, que tras su retiro le abrirá las puertas del Salón de la Fama del Boxeo Internacional, el argentino Omar Narváez intenta demostrar que todavía es un “huracán” sobre el cuadrilátero y que su etapa de triunfos y récords no ha concluido a pesar de estar cerca de cumplir 43 años.

Narváez (48-2-2, 25 KOs) enfrentará al surafricano Zolani “El Último Nacido” Tete (26-3-0, 21 KOs), actual monarca del orbe en la división gallo, versión Organización Mundial (OMB), el 21 de abril, en la SSE Arena, de Belfast, Irlanda del Norte, donde buscará convertirse en el primer argentino con cinturones en tres categorías diferentes: mosca (112), súpermosca (115) y ahora éste de las 118, que ostenta el africano.

El oriundo de la ciudad de Trelew, de la provincia de Chubut, ganó el derecho al título en octubre pasado, cuando se impuso por abandono al ruso Nikolai Potapov, en el Estadio de Obras Sanitarias, de Buenos Aires, donde el europeo llegó invicto con una racha de 17 triunfos sin reveses.

En principio el duelo Narváez-Tete se firmó por ambos púgiles para el 10 de febrero en la Arena Copper Box, de Londres, pero una inesperada lesión en la pantorrilla del surafricano durante los entrenamientos obligó a posponerlo y suspender toda la velada.

“Estoy muy decepcionado por tener que dilatar mi pelea contra Omar Narváez”, dijo Tete en ese momento al informar sobre el trauma. “Desafortunadamente sufrí esa lesión, que ha obstaculizado mi entrenamiento y la única opción fue posponer la pelea. Entrené muy duro, pero siempre estamos expuestos a sufrir lesiones”.

Ante la incertidumbre por el tiempo de recuperación que necesitaría el zurdo Tete, los representantes de Narváez buscaron con rapidez un sustituto, que apareció en el venezolano Jesús “Gazú” Vargas, quien aceptó cruzar guantes el 3 de febrero, en el Palacio Aurinegro Junior, de Puerto Madryn, en Chubut.

Desplegando todo su arsenal y con dominio casi absoluto en todos los asaltos, “El Huracán” Narváez venció en esa revancha a Vargas (16-1-2,1, 12 KOs), al recibir boletas de 100-95 (2) y la otra de 100-90,5, esta última una forma típica de votación en la nación sudamericana), que incluyó un punto de sanción para el venezolano por pegar detrás de la cabeza, en el ilegal “golpe de conejo”. En el anterior compromiso frente a Vargas, Narváez se había impuesto en siete asaltos, el 19 de febrero, de 2016, cuando la esquina del venezolano decidió detener la golpiza que podía poner en peligro la salud del boxeador.

Durante su exitoso desenvolvimiento en tierras argentinas a lo largo de 17 años de carrera, Narváez ha demostrado, quizás como ningún otro boxeador, que se puede ser “profeta en su tierra”, resultado en ese largo periplo de sus habilidades, entrega total, amor por la disciplina y mucha firmeza para no flaquear ante las dificultades.

El doble ex monarca mundial argentino ha salido airoso en 44 pleitos disputados en su país natal y los dos únicos reveses ante el filipino Nonito “El Flash” Donaire, en Nueva York, en 2011, y frente al japonés Naoya “El Monstruo” Inoue, en Tokio, en 2014, ocurrieron fuera del territorio de Argentina.

También de mano siniestra como Narváez, “El Último Nacido” Tete viene de establecer el nocaut más rápido de la historia en la disputa de un título mundial, conseguido frente a su compatriota Siboniso Gonya, el 18 de noviembre pasado, también en la SSE Arena, pues cinco minutos después de sonar el gong de apertura, Tete pegó un gancho de derecha que envió a Gonya a la lona completamente anestesiado. De inmediato el árbitro británico Phil Edwards dio por terminada las acciones, cuando el reloj solo marcaba !11 segundos!.

El récord anterior lo poseía el ya retirado puertorriqueño Daniel “La Cobra” Jiménez, quien aplicó el cloroformo al austriaco Harald “El Extraterrestre” Geier a los 17 segundos del primer asalto, el 3 de septiembre de 1994, en Austria, donde estaba en juego la corona súpergallo del Consejo Mundial (CMB).