BradleyAlexander_Waters2













Por Mayor J, King

Timothy Bradley es cruel y se expresa con bravuconería porque sabe que está en pleno ascenso en su carrera y que la grandeza de su rival del 12 de noviembre, el cubano Joel “El Cepillo” Casamayor es cosa del pasado. Timothy (27-0-0, 11 KOs) se enfrentará a Casamayor (38-5-1, 22 KOs) por la corona welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en Las Vegas, donde el pleito estelar lo escenificarán el filipino Manny Pacquiao y el mexicano Juan Manuel Márquez.

“Lo respeto porque sé de su historia y sus grandes peleas, pero no hay manera alguna que este tipo pueda ganarme”, dijo Timothy, conocido como “La tormenta del desierto” e invicto en su carrera profesional. En su más reciente combate, Bradley derrotó por decisión al estadounidense Devon Alexander en la disputa de las coronas del Consejo Mundial (WBC) y la Organización Mundial (WBO) del peso superligero. “Sé que es inteligente y que todavía posee pegada, aunque ya su tiempo pasó y ahora es el mío”, añadió Bradley, quien tendrá que cuidarse no solo de las artimañas de Casamayor, sino también de su mano zurda, que le ha reportado innumerables triunfos.

“Cepillo” Casamayor venció al mexicano Manuel Leyva por decisión el 11 de marzo pasado, pero unos meses después sufrió un accidente de tránsito en Miami, cuando un camión de basura no respetó una luz roja e impactó su acto, ocasionándole lesiones menores en la espalda y las costillas. Los traumas impidieron que Casamayor ingresara a los gimnasios durante un mes, por lo que fue imprescindible suspender su combate frente a Jorge Terón, en velada señalada el 29 de julio en el hotel Cosmopolitan, de Las Vegas.

“Muchas veces me han dado por muerto y siempre revivo y gano”, expresó Casamayor sobre su pelea con Bradley. “Esta es una ocasión más en la que saldré airoso. No lo duden”. Con una corona mundial juvenil en Puerto Rico y otra en los Juegos Olímpicos de Barcelona’92, Casamayor, de 40 años, también conquistó dos títulos en diferentes categorías en el pugilismo rentado. Es un sólido aspirante al Salón de la Fama del boxeo. Pero el tiempo es un verdugo que no perdona… ni siquiera a los campeones mundiales.

Comenta sobre este articulo