stewardEl puertorriqueño Miguel Cotto sorprendió a muchos cuando en una carta dirigida a sus fanáticos anunció que cambiaria a su entrenador Emanuel Steward por el cubano Pedro Luis Díaz para la pelea ante Antonio Margarito el próximo 3 de diciembre en Nueva York.

El combate, además de ser por el titulo de los pesos medianos de la Asociación Mundial de Boxeo, tiene el sabor especial de la revancha para Cotto tras la polémica pelea, que ganó Margarito por nocaut en 11 asaltos en 2008.

Hay situaciones alrededor de la decisión del cambio de entrenador que no convencen. Cotto dejó ir a Steward, una leyenda entrenando boxeadores profesionales, por otro que no tiene muchas credenciales a nivel profesional.

Steward es miembro de los Salones de la Fama Internacional y Mundial. Entre los boxeadores reconocidos con los cuales ha trabajado están Thomas Hearns, Lennox Lewis, Oscar de la Hoya y Evander Holyfield. Actualmente está en la esquina de Wladimir Klitschko, entre otros.

En las dos peleas que el veterano estuvo asesorando al puertorriqueño, el púgil derrotó por nocaut al israelí Yuri Foreman y al nicaragüense Ricardo Mayorga. Díaz por su parte, tiene muchos pergaminos pero a nivel amateur. La experiencia a ese nivel es grande y  ha trabajado con varios campeones olímpicos cubanos. Es graduado en Ciencias Pedagógicas y posee maestrías en entrenamiento, todo esto en la Isla. En la parte profesional sus pupilos han sido Odlanier Solís, Jean Pascal y el dominicano Félix Díaz.

En la carta dirigida a sus fanáticos, Miguel Cotto calificó a Díaz de legendario entrenador y experto en boxeo con un profundo conocimiento de técnica y de los boxeadores.

“Conocía a Pedro Luis cuando yo era boxeador aficionado muchos años atrás y tuve la oportunidad de compartir tiempo con él en múltiples competencias internacionales.” expresó el boricua.

Díaz ha reconocido la diferencia entre el pugilismo amateur y profesional, aunque también que es una misma disciplina con similares elementos para desarrollarla.

“Es es mismo boxeo tanto en las filas rentadas como las aficionadas, incluso entre las mujeres”, precisó Díaz. “No hay diferencia en los golpes, la defensa y los desplazamientos. No he visto a un profesional pelear con 3 brazos, ni entre los amateur tampoco”.

Y añadió “La diferencia estriba en las reglas que rigen los combates y hacen que la tecnología del proceso de entrenamiento sea diferente. Solo eso”.

Una cosa es el boxeo amateur que se practica en olimpiadas y otros torneos, a un nivel general bastante bajo donde los cubanos tienen la supremacía, en parte por ser boxeadores profesionales de estado sin ganar dinero y otra muy diferente es este boxeo profesional al que Cotto se enfrenta.

No solo son las reglas que rigen los combates las que cambian, la técnica encima del ring de los púgiles es diferente, la forma de moverse de los boxeadores no es igual, la potencia, la cantidad de golpes que se tiran por peleas, en fin, por solo mencionar algunas de las grandes diferencias entre un tipo de boxeo y otro.

La pelea ante Margarito va a ser definitiva en la carrera de Cotto para volverse a poner en la cumbre que estaba antes de la derrota con el mexicano. Aparte del deseo lógico de venganza que el boricua debe tener, una victoria aquí, le allanaría el camino para otros combates de interés, una derrota lo pondría en una posición negativa.

Por todo lo anterior, estimo que el cambio de Cotto de un miembro del Salón de la Fama por otro que recién comienza su andar profesional no me parece acertado y menos para enfrentar a un hombre de la calidad de Antonio Margarito. Veremos si Díaz está al nivel de las exigencias del combate en Nueva York el 3 de diciembre.

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