cotto pekHan transcurrido pocas horas desde que el mexicano Antonio Margarito (38-7-0, 27 KOs ) recibió la licencia de la Comisión de Nueva York para disputar la faja superwelter de la AMB frente al boricua Miguel Cotto (26-2-0, 29 KOs) el 3 de diciembre en el Madison Square Garden y ya la animadversión entre ambos enrareció aún más el ambiente.

Derrotado por el “Tren Expreso” azteca en 11 rounds en 2008, Cotto insiste día a día que su enconado adversario utilizó un vendaje ilegal por lo que el combate tuvo resultado fraudulento, que ahora se encargará de demostrar.

En declaraciones ofrecidas a través de una teleconferencia a medios estadounidenses, Cotto emplazó a Margarito a que se sea “hombre suficiente” y acepte que hizo trampas en la pelea que disputaron en Las Vegas, el 26 de julio de 2008.

Seis meses después del enfrentamiento, el púgil azteca cayó por nocaut ante Shane Mosley y además fue suspendido durante un año al detectar la Comisión Médica, que utilizaba en sus vendas unas almohadillas de una sustancia similar al yeso.

Aunque la mayor parte de la infamia recayó sobre su entrenador Luis Capetillo, Margarito quedó mal parado dentro del mundo boxístico, con una estela de dudas sobre la validez del triunfo sobre Cotto.

“He cargado mi derrota como un hombre por los pasados tres años, pero el tiene que aceptar lo que hizo, una acción criminal que puso en peligro mi salud”, expresó Cotto desde su cuartel general en el gimnasio KG, en Orlando, Florida.

Tras el revés ante Mosley el 24 de enero de 2009, el Tren Expreso se impuso en forma unánime a su compatriota Roberto García, pero en el siguiente pleito fue masacrado por el filipino Manny Pacquiao, lo que desembocó en una cirugía en su ojo derecho por fractura orbital.

Después las complicaciones continuaron y nuevamente tuvo que asistir al quirófano para una operación de cataratas. Ante el peligro que pudiera perder la visión por los golpes, la Comisión Atlética de Nueva York lo obligó a varios exámenes médicos, pero finalmente le otorgó el permiso para se enfrente a Cotto.

Margarito ha negado rotundamente tener conocimiento de lo que hacía su asistente y ha refutado con mayor énfasis que sus guantes estaban alterados en la victoria ante Cotto.

“Estoy ansioso porque llegue el combate para demostrar que le gané sin trampas y soy mejor que él”, expresó el mexicano.

no acepta ninguna explicación y ratifica que “lo que sucedió, sucedió. Nadie lo puede cambiar. Esto es un nuevo capítulo en mi historia y todos verán un final diferente”.

Rencor, frases hirientes, dudas por guantes ilegales, junto a un dudoso triunfo, todo eso se dilucidará encima del ring el 3 de diciembre cuando se vean las caras Miguel Cotto y Antonio Margarito en el histórico Madison Square Garden de la capital del mundo.

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