rubio pikEl mexicano Marco Antonio “Veneno” Rubio (52-1-5, 45 KOs) y el estadounidense Matt “El Depredador” Vanda (44-13-0, 24 KOs) buscan además de conseguir la corona latina de los pesos medianos el 16 de diciembre, un impresionante triunfo que realce sus cualidades ante los delegados de la Convención anual del Consejo Mundial de Boxeo, reunidos en Las Vegas, Nevada.

Obviamente uno solo de los dos conseguirá la victoria, mientras el otro se verá sumido en la tristeza y tendrá que esperar una nueva oportunidad en busca de los más cotizados valores de los pesos medianos.

Rubio, de 31 años y una larga data en los trajines del pugilismo, acumula nueve victorias consecutivas, cinco de ellas antes del límite de tiempo. Su más reciente víctima fue el ghanés Mohammed Akrong, quien besó la lona por la cuenta definitiva en el quinto round en la discusión del título interino latino el 3 de septiembre en San Luis Potosí.

“La Convención es un gran evento y deseo brillar como nunca antes”, dijo Rubio. “Me verá mucha gente ahí y quiero dejarles a todos un gran sabor de boca con mi actuación ante Vanda”.

Semanas atrás “Veneno” Rubio entrenó junto a Miguel Cotto en Orlando, Florida, para el combate que el boricua después ganó por nocaut en diez round al mexicano Antonio “El Tornado de Tijuana” Margarito, en el Madison Square Garden, de Nueva York

No fue casual que Rubio asistiera al campo de entrenamiento de Cotto. Los preparadores del campeón mundial superwelter lo buscaron porque sus características personales se asemejan a las de Margarito: fajador, de gran pegada y siempre en busca de la corta distancia para desgastar a su rival.

Pero “El Depredador” Vanda, quien sostuvo dos épicas peleas con Julio César “El Junior” Chávez Jr. en 2008, espera también derrotar a Rubio y confía en que no “me la quiten” como sucedió en los pleitos con el hijo de “La Leyenda” Chávez.

“Ya vencí a Chávez Jr. lo que es un mal presagio para Rubio”, dijo Vanda. “Más le vale llegar bien preparado, porque lo venceré como hice con su compatriota, aunque los jueces dijeron otra cosa”.

Vanda se impuso a su coterráneo Harley Kilfian por nocaut en el tercer asalto, el 11 de noviembre, en Saint Paul, Minnesota, en su más cercano combate, pero antes había sufrido dos reveses seguidos, incluido uno por decisión unánime ante el veteranísimo Luis Ramón Campas (99-16-1, 78 KOs) en Sonora, México.

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