A glenn donaireEn un pleito de constantes intercambios durante los 12 asaltos, el filipino Glen “Boyet” derrotó por fallo unánime al mexicano Omar “Saladito” Salado en la discusión del título latino vacante supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) el 16 de marzo en el Auditorio Plaza Condesa de México.

“Boyet”, de 32 años y hermano del también púgil Nonito Donaire, mostró rapidez de piernas y brazos y pegó mucho más y con mayor contundencia a lo largo del emotivo combate, que reflejó votaciones de 116-112, 116-111 y 115-113, esta última alejada de lo sucedido sobre el encordado.

Salado (25-5-2, 16 KOs) fue un miura indetenible, siempre en busca del asiático, quien evidenció mejor técnica, aunque careció de pegada que pusiera en malas condiciones al azteca.

En el undécimo round Donaire (19-4-1, 10 KOs) propinó contundentes golpes con ambas manos a “Saladito”. Parecía que llegaba el fin de las acciones, pero el mexicano además de exhibir un coraje a toda prueba, resistió sin flaquear y tampoco dejó de tirar golpes con ambas manos.

Aunque en febrero derrotó a Ramón Peña por nocaut en el tercer capítulo, Salado debe reflexionar sobre su futuro. Ha perdido cuatro de los últimos seis combates, tres de ellos por la vía del sueño. Y a los 32 años el futuro no se vislumbra muy prometedor. Puede sonar demasiado categórico, pero Donaire le indicó el camino a Salado para que cuelgue definitivamente los guantes.

En octubre, “Saladito” perdió por nocaut en el séptimo round frente al nicaragüense Román “Chocolatico” González, quien lo envió a la lona en el primero y dos veces más en el asalto final.

Donaire, de la misma edad, venía de una victoria por nocaut técnico ante el puertorriqueño Alex Sánchez, el 9 de diciembre del pasado año en Florida.

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