mayorga pikParece que el cinturón mundial mediano de Julio César Chávez Jr. (45-0-1, 31 KOs) se ha convertido en el más codiciado del mundillo del boxeo profesional. No solo lo pretende el todopoderoso argentino Sergio “Maravilla” Martínez (49-2-2, 28 KOs); recién apareció otro “grande” que lo codicia y no quiere echarse a un lado, el excampeón mundial nicaragüense Ricardo “Matador” Mayorga (29-8-1, 23 KOs).

Casi coincidiendo con la ruptura de las negociaciones entre Chávez Jr. y “Maravilla”, el nica anunció que se enfrentará a finales de julio con el mexicano Marco Antonio “Veneno” Rubio (53-6-1, 46 KOs), en lo que sería el paso previo a la búsqueda y captura del “Hijo de la Leyenda” (Julio César Chávez Sr.) y su faja absoluta del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

En apariencia los astros se alinean a su favor. Y es que resulta evidente que Bob Arum, promotor de Chávez Jr., teme que su inversión sea dañada por la indiscutida calidad del sudamericano, considerado el tercer hombre, libra por libra, de mayor calidad en el boxeo mundial.

Tales circunstancias abren la posibilidad a Mayorga de ser tomado en cuenta como potencial retador, de hecho, sus ocho peleas titulares (tres victorias, cuatro derrotas y una sin resultado), constituyen un aval respetable.

Mayorga señaló a los medios que primero deberá superar el escollo del “Veneno” Rubio, algo que se tornará en extremo complicado, pues no sube a los encordados desde hace un año. Su última presentación la realizó en marzo de 2011 frente al puertorriqueño Miguel Cotto (37-2-0, 30 KOs).

Aquella escaramuza tuvo enorme promoción porque estaba en juego el título superwelter del boricua, se trataba de dos pugilistas de reconocido abolengo y las controversias verbales alcanzaron niveles exorbitantes, que incluyeron “frases célebres” al estilo del “Matador”: “lo mío es castigar y cuidado no noqueé a Cotto en el primer asalto. Lo voy a mandar a su esquina bien machucado”.

Sucedió todo lo contrario, Cotto noqueó en la ronda 12 al nica que tuvo que marcharse cabizbajo y con la lengua entre las piernas del MGM Grand de Las Vegas, Nevada.

“Veneno” Rubio, su potencial adversario, viene de una cruenta batalla titular contra el propio Junior Chávez. Ese pleito se realizó el 2 de febrero pasado y ganó Chávez por decisión unánime, pero existen muchos puntos oscuros en esa historia porque el campeón tuvo problemas con el peso y después de la reyerta no se hizo la reglamentaria prueba antidoping.

Cualesquiera que sean las condiciones de Rubio, el peleador nicaragüense deberá tomar en serio su preparación; no es secreto que nunca ha sido muy disciplinado, tanto en su vida personal como en la deportiva, además ya tiene 38 años.

Incluso, antes del pleito con Cotto, reconoció que “de mis 39 peleas, solamente cinco veces he entrenado con el corazón. La primera fue para Andrew Lewis, una pelea que terminó por un cabezazo accidental. Luego, para la segunda con Lewis y para mis dos contra Vernon Forrest. Para las demás, me dediqué a fumar, a beber y, con el perdón de las mujeres, a tener relaciones sexuales hasta el mismo día de la pelea”.

En el ring se sabrá si Mayorga regresó para ser el “Matador” o el que ponga la víctima.

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