indio pikLa oportunidad se le presentó y la tomó de una vez, no había mucho que pensar. Una pelea en México, contra Gilberto “El Zurdo” Ramírez, un muchacho de 20 años que está surgiendo como una promesa del boxeo azteca, título mundial juvenil en juego.

Haciendo de tripas corazón y metiendo sus sentimientos en un morralito, empezó a prepararse, acompañado solamente por sus pensamientos. Sin entrenador, sin patrocinador, sin sparrings que le ayuden a desarrollar una estrategia de combate contra el zurdo espigado con quien se enfrentará, Jaime “El Indio” Barboza, devora kilómetros de carretera, tratando de bajar los 10 kilos (20lb) que le sobran para dar el peso justo de las 160 lb. en que fue pactada la pelea.

Sabe que está quemando sus últimos cartuchos de una carrera que desearía hubiera sido mejor. Sus palabras exudan desesperanza por la falta de apoyo al boxeador: “Soy un atleta resentido con la patria costarricense”, expresa con amargura. “El gobierno no se da cuenta que el deporte evita y combate la drogadicción y la delincuencia. No tendría que invertir tanto en la Caja del Seguro ni en la policía, si dieran mas recursos a los atletas”.

Mientras tanto, todo está listo en la ciudad de Arandas, Jalisco, México para la velada “Camino a la Gloria” que el próximo 14 de abril promoverá Canelo Promotions y en la que el campeón mundial juvenil mediano (72,6 k. (160 lb.) del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) Gilberto “Zurdo” Ramírez defenderá su título ante el costarricense Jaime “El Indio” Barboza.

La diferencia en preparación es abismal entre ambos boxeadores. Barboza puede entrenar solamente después de cumplir su jornada laboral. “Tengo familia que atender y dependo de mi empleo. El peleador tico no se puede dedicar solo a esto, porque no hay ningún apoyo, ni del gobierno, ni de la empresa privada. En el momento que uno pierde una pelea, cae en el olvido”, masculla con dolor.

El mexicano, por su parte, ha intensificado su preparación en montaña, ya que Arandas está situada a 2.000 m. sobre el nivel del mar y él es nativo de Mazatlán, ciudad costera del Pacífico mexicano. También ha hecho mucho guanteo con peleadores ranqueados que le han exigido al máximo sobre el ring.

El espigado zurdo de 1.89m de estatura, se caracteriza por su buen manejo de ambas manos, especialmente su fulminante izquierda que clava en largos rectos y demoledores ganchos. Es un boxeador rápido que maneja bien la distancia, aunque no rehúye el cuerpo a cuerpo, donde generalmente salen perdiendo sus contrincantes.

“El Zurdo” Ramírez no quiere dejar nada al azar y complementa su entrenamiento con el análisis de vídeos de peleas de Barboza. “Mi promotor Jesús Zápari ya lo vio pelear ante el también zurdo Brian Magee en el “K.O. a las Drogas que se realizó en Costa Rica. Es una ventaja, porque podemos saber cómo se desenvuelve ante los zurdos”, comenta.

La última contienda de Gilberto Ramírez fue en noviembre de 2011, cuando derrotó por nocaut técnico en 4 asaltos a Samuel Miller, en lo que fue la quinta defensa del título que ostenta. Su palmarés refleja una pegada inyectada de cloroformo, pues se mantiene invicto, con 18 nocauts en 20 combates realizados.

“El Indio” Barboza suple su falta de apoyo para entrenarse apropiadamente con el coraje y la fe que le sobran en el pecho. “Yo soy un boxeador ortodoxo. Soy aguerrido, soy fajador, no me rindo ni me entrego fácilmente. Los zurdos me complican la pelea, pero daré lo mejor de mí”.

Con 13 años más que su joven contrincante, Barboza tiene casi la misma cantidad de peleas en su haber que el zurdo, pues su foja refleja 23 combates, 17 victorias (8KO), 6 derrotas (1KO), sin empates. “En Costa Rica no hay promotores que monten las veladas, no hay fogueos para los peleadores”, se lamenta. Siente que los años se le fueron esperando una oportunidad de surgir.

Barboza no sube a un cuadrilátero desde hace seis meses, cuando en octubre de 2011 perdió por decisión unánime contra el venezolano Jorge Navarro, en Panamá, estando en disputa el título interino mediano Fedelatin de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

“Pienso retirarme este año, y montar una escuela de boxeo, ya que es el deporte que yo amo”, asegura. “He ido a Panamá y a Nicaragua a ver las veladas de boxeo y siento que los ticos somos por mucho, mejores que ellos, con más técnica. Sin embargo, ellos tienen muchos campeones mundiales y nosotros no. Es que no hay apoyo del gobierno a este deporte”, insiste nuevamente.

La pelea está pactada a 10 rounds, pero es probable que termine mucho antes de lo programado, no más allá quizá del tercer asalto, dado el poderío de ambos púgiles.

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