fraude pikset10“La primera pelea de campeonato del mundo que se disputará en Celaya” decían algunos en relación al cinturón de la Federación Mundial de Boxeo (WBF, por sus siglas en inglés) que se disputó el pasado sábado 8 de septiembre en Celaya, Guanajuato, entre el mexicano Marco Antonio “Veneno” Rubio y el argentino Carlos Manuel “Tata” Baldomir.

El “Veneno” Rubio se alzó con la victoria por nocaut luego de que Baldomir se negara a dejar el banquillo cuando sonó la campana que daba inicio a las acciones en el cuarto asalto.

No existe de mi parte mala voluntad contra de este organismo (WBF), solo pido al menos se sea honesto con el público y se exprese con franqueza que el cinturón que se puso en juego en esa pelea no tiene Validez alguna en el mundo.

Bastante tenemos con la confusión que existe con cuatro organismos mundiales reconocidos como para que ahora tengamos que reconocer a quien porte su fajín como el quinto, sexto o séptimo campeón mundial en su peso.

Lo peor del fraude consumado fue que Promociones del Pueblo –empresa promotora del evento- le vendió a los aficionados, a Grupo Modelo y a Televisa una pelea de talla internacional cuando quien venía del exterior era un peleador que vive de su nombre y que se niega a retirarse a pesar de que no tiene nada para ofrecer en el boxeo rentado.

De Marco Antonio Rubio no podemos decir lo mismo pues siempre se ha mantenido vigente en el pugilismo a pesar de que en las peleas grandes siempre queda a deber a los aficionados. Tal es el caso de sus derrotas ante Kelly Pavlik y Julio Cesar Chávez Jr., en donde lució intimidado y falto de ambición.

“Rubio no puede con peleadores de calidad. En México es un monstruo con peleadores malos, pero siempre que enfrenta a algún peleador medianamente bueno se achica […] No tengo miedo de enfrentarlo en su peso, pues sé que aún a mis 41 años y con el poco boxeo que me queda tengo amplias posibilidades de vencerlo”, decía Carlos Baldomir antes de la pelea.

Obviamente Baldomir no estaba ni remotamente cerca de tener posibilidades de vencerlo. Y no lo digo porque la pelea ya haya culminado, lo vengo asegurando desde se pactó.

Y ante tal situación sigo sin entender a dónde va a parar el dinero que los patrocinadores entregan a las empresas promotoras que montan estos shows, pues obviamente pudiendo haber traído a alguien de buen nivel prefirieron seguir engordando sus cuentas bancarias y de paso robarle el dinero de la bolsa al aficionado simulando una pelea altamente competitiva.

El negocio del pillaje siempre ha existido en el boxeo mexicano, pero en la actualidad, cuando Promociones del Pueblo intenta vendernos una nueva era en la que solo peleas competitivas tienen cabida, no nos puede causar otra cosa masque indignación el ver que todo ha resultado un fraude.

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