cabarca piknero192013Este sábado en el Deportivo Agustín Millán de Toluca, Estado de México, el campeón mundial minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) Adrián “Confesor” Hernández (25-2-1, 16 Nocauts) expondrá su correa ante el panameño Dirceu Cabarca (13-6, 5 Nocauts).

Hernández quiere iniciar el 2013 con el pie derecho y de paso comenzar a sacarle brillo al cinturón que lo acredita por segunda ocasión como monarca universal.

En su último combate, el cual se realizó en octubre del año pasado, terminó destruyendo en seis rounds al tailandés Kompayak Porpramook, quien le había arrebatado la diadema minimosca un año antes en Tailandia.

Los tailandeses son conocidos por hacer todo lo posible para que el boxeador extranjero que llega a su tierra no suba al ring en las mejores condiciones y el mal desempeño de Hernández se podría justificar de esa manera, pero la inconsistencia es algo que le ha caracterizado en recientes épocas.

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Hernández también mostró inconsistencia en su pleito de revancha contra el yucateco Gilberto Keb, y a pesar de ser local tuvo que ser rescatado de una pelea en la que se enfilaba a perder… ¿o a ganar en fallo polémico?

Esa fue la reyerta en donde se coronó campeón del mundo por primera vez, pero tres años antes de la revancha el “Confesor” había despachado en cuatro rounds y sin ningún contratiempo a Gilberto Keb.

Esa inconsistencia nos lleva a verlo programado para defender su corona ante alguien que no ha ganado una sola pelea en el peso minimosca y que ni siquiera aparece clasificado entre los primeros quince del mundo por el CMB.

Usted podría alegar que ninguno de los otros peleadores a los que Hernández se enfrentó en peleas de campeonato ha sido fácil, pero para alguien que luce arrollador en un combate y en el siguiente no alcanza ni la mitad del nivel mostrado no hay justificación.

Un peleador inconsistente puede brindar hoy la mejor pelea de su vida ante el mejor y mañana perder contra el más mediocre. Ese es el caso de Adrián Hernández, así que cuidado con Cabarca.

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