Sanabria pikjune182013Con un impresionante registro profesional de 35 victorias, 1 derrota y 1 empate, con 25 detenciones, llegó el mexicano Alejandro “Flaquita” Sanabria a la justa del pasado sábado en la American Airlines Arena de Dallas, Texas, para medirse a diez rounds en peso ligero al invicto norteamericano Terence Crawford (21-0, 16 Nocauts).

Sanabria casi doblaba en peleas a Crawford, pero ello nada significó a la hora de que sonó el campanazo inicial del combate, en el que terminó noqueado de forma técnica en seis rounds.

A pesar de que se ha venido encausando la dirección del boxeo mexicano, casos como el de Sanabria aún existen en el país. Pugilistas con records fabricados y abultados a base de lo que llaman “peleas de desarrollo”, que nada tienen de eso, pues en lugar de ayudar a los boxeadores a evolucionar tanto en habilidades como en calidad de oposición, les perjudican y crean falsas expectativas en torno a ellos.

En épocas recientes hemos visto casos como los de Juan José “Goofy” Montes, Christopher “Huracán” Pérez y Miguel “Maykol” Zamudio, que habiendo tenido bastantes “peleas de desarrollo”, llegaron a circunstancias en las que debieron estar a la altura y no pudieron ser competentes.

En 2011, Juan José Montes disputó sin éxito el título mundial frente a Tomás “Gusano” Rojas, sucumbiendo como era de esperarse, con bastante facilidad.

Montes llegó a esa pelea como contendiente obligatorio, venciendo a oposición disfrazada y recorriendo un camino plano y sin obstáculos, en el que nunca mostró sus verdaderos alcances porque su promotor jamás pretendió arriesgarlo.

Por eso no fue pieza para Rojas y desperdició una oportunidad que alguien con reales posibilidades pudo haber aprovechado mejor.

El caso de Zamudio fue el más escandaloso, ya que nadie entiende cómo fue posible su manejador haya aceptado llevarlo a una pelea de título mundial sin tener los argumentos.

Ahora mismo me vienen a la mente peleadores como Antonio “Cañitas” Lozada Jr., Roberto “Massa” Ortíz y Daniel “Tremendo” Estrada, que están clasificados en lo más alto de los rankings mundiales y siguen siendo palomeados.

No sé si sus apoderados esperan hacerse ricos en el momento en el que sus pupilos disputen el título mundial o combatan en el extranjero y por eso evitan tomar riesgos. ¿Acaso no se darán cuenta que si foguearan previamente a sus peleadores contra rivales de su nivel llegarían a esos menesteres con reales chances de victoria?

La fórmula infalible para evitar papelazos como el de Sanabria ante Crawford es el fogue, pero el fogueo de verdad.

Crédito Foto: Chris Farina, Top Rank

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