JuanManuelMarquez Hace apenas unos días se reveló que a pesar de que durante los últimos catorce meses el mexicano Juan Manuel “Dinamita” Márquez no ha expuesto el campeonato mundial junior welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), este ente ha accedido a no desconocerlo como campeón.

“Juan Manuel Márquez subirá al ring contra Timothy Bradley siendo campeón del mundo”, señalan muchos titulares de prensa, ya que la OMB elevó su estatus al de “súper campeón” y gracias a eso podrá ostentar el cinturón por tiempo indefinido, o al menos hasta que renuncie al mismo o lo pierda en la báscula o en el ring.

En diciembre de 2011, cuando fue campeón en la categoría de peso ligero, la Organización también lo galardonó con dicha presea.

En esa etapa el peleador llegó a acumular casi dieciséis meses sin realizar una sola defensa del título. Trece de ellos sin ser “súper campeón”, aún cuando la legislación establece que un campeón regular tiene que exponer su faja en periodos no mayores a nueve meses.

Las concesiones a Márquez obedecen al nivel al que ha llegado como boxeador, ya que se encuentra en su mejor etapa tanto en lo deportivo como en lo económico y la OMB no se puede dar el lujo de dejar escapar las jugosas cuotas de sanción de sus combates.

Así ha sido siempre con todos los entes mundiales. Ellos existen gracias a las cuotas de sanción y un boxeador que entrega buenos dividendos merece un trato preferencial. Aunque los mismos entren a las arcas solo una o dos veces por año.

Yo me pregunto qué pasará con todos los boxeadores que luchan por escalar en los rankings, cuando ven que sus intentos por ser tomados en cuenta para disputar el título son en vano, porque gente como el “Dinamita” Márquez, que genera más dinero que ellos, tiene un trato preferencial con el organismo.

Afortunadamente en los dos momentos en los que Márquez fue “súper campeón”, la Organización Mundial de Boxeo buscó mantener en movimiento los campeonatos, poniendolos en disputa en su versión interina.

En el peso ligero el campeón interino fue Robert “El Fantasma” Guerrero y en el junior welter es actualmente Mike Alvarado.

Si vamos hacia atrás en la historia, recordaremos a un pugilista que recibió tantas concesiones por parte de la OMB, que mientras se mantuvo como campeón, la frustración se apoderó de muchos boxeadores que lamentablemente no pudieron acceder a una chance titular.

Me refiero al noqueador inglés “Príncipe” Naseem Hamed. Y curiosamente uno de los peleadores que se vieron afectados fue el mismo Juan Manuel Márquez.

El “Dinamita” Márquez llegó a ser contendiente obligatorio de Hamed por tanto tiempo, que se vio en la necesidad de buscar refugio en otros organismos mundiales para poder convertirse en campeón.

Corría el mes de marzo de 1999 y el Presidente de la OMB Francisco “Paco” Valcárcel finalmente anunciaba que Naseem Hamed tenía que hacer frente a su contendiente obligatorio Juan Manuel Márquez, quien cumplía dos largos años esperando discutir la faja mundial pluma en poder del inglés.

Hasta ese momento, Hamed acumulaba once defensas de título contra rivales elegidos con pinzas. Nunca había sido forzado a tener que cumplir con una pelea obligatoria, por lo que el promotor de Juan Manuel, el norteamericano John Jackson de Forum Boxing, cruzaba los dedos para que Valcárcel cumpliera con su palabra.

El campeón tenía programada una defensa el 10 de abril de ese mismo año en Manchester, Inglaterra, contra su compatriota Paul Ingle. El Presidente de la OMB ordenó que en un lapso de noventa días posteriores a esa fecha, tenía que enfrentar al mexicano.

Lamentablemente la orden no se cumplió. Hamed tenía el respaldo de la cadena HBO, que lo trataba como un a verdadero príncipe, y de Frank Warren, el promotor más importante en Inglaterra, quien tenía mucho más peso que John Jackson.

Warren solicitó a la OMB dos defensas voluntarias más antes de enfrentar a Márquez y el organismo accedió. De esa forma pudo concertar sin ningún inconveniente la siguiente pelea, que fue contra entonces campeón mundial pluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) el mexicano Cesar Soto.

“La OMB tiene que decirle a Hamed que debe pelear contra Márquez o ir a pelear por el título de otro. Si valoran su credibilidad eso es lo que deben hacer,” declaró Jackson muy molesto.

La posición de Hamed tuvo tanto peso que la pelea con Márquez jamás ocurrió. Por tal motivo John Jackson aceptó una oferta para que Juan Manuel enfrentara el 11 de septiembre en Las Vegas, Nevada, al norteamericano Freddie Norwood, quien en ese momento ostentaba la corona mundial pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

La espera parecía haber terminado para el “Dinamita”, pero esa noche los jueces le arrebataron la posibilidad de convertirse en campeón.

Actualmente, cuando no debería de serlo, un trato preferencial de la OMB aún lo mantiene con la faja cubriendo su cintura.

¿Pero de qué nos espantamos si así es como se maneja el boxeo?

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