Dorado Porky Si bien es imprescindible que ocurran enfrentamientos entre connacionales cuando éstos se encuentran en sus etapas de desarrollo, es sabido que cuando los mismos púgiles llegan a un cierto nivel en el que ya están clasificados en uno o varios organismos mundiales y en donde compiten con regularidad por cinturones regionales avalados por estos mismos organismos, se evita que peleen entre ellos y se les busca adversarios extranjeros.

Hay un par de razones por las cuales se realiza esto:

La primera de ellas es que es más atractivo que combatas ante un extranjero, aunque su nivel sea paupérrimo. Porque se da el clásico duelo entre naciones y eso a la televisión y a muchos fanáticos les come la mente.

La segunda es que si enfrentas a un boxeador de buen nivel con otro de las mismas características que es de su misma nacionalidad, corres el riesgo de que uno de ellos pierda rating y muy probablemente se le vaya de las manos alguna oportunidad de salir fuera del país a combates en donde se paga mejor y en donde hay más incentivos deportivos.

Si tienes a dos boxeadores buenos, los mantienes alejados para evitar que uno de ellos elimine al otro.

En la actualidad en México, varios promotores se están dando a la tarea de depurar a los prospectos y contendientes para quedarse con los mejores y utilizar estos enfrentamientos en el beneficio de los propios pugilistas, porque les brindan un desarrollo más sólido.

Es más benéfico que enfrentes a un pupilo tuyo con un buen peleador de su misma nacionalidad que a diez extranjeros de dudosa categoría.

La semana pasada me dio mucho gusto ver un choque entre dos boxeadores mexicanos que han venido escalando en los rankings nacionales enfrentando a oposición de aquí mismo, de México.

Me refiero a Marcos “Dorado” Reyes y a Rogelio “Porky” Medina, dos jóvenes que militan en la categoría de peso medio, y sin ningún temor sus apoderados los han hecho coincidir con lo mejor que hay en esa categoría de peso a nivel nacional.

Este sábado dos súper moscas, Julio “Pollito” Ceja y Juan José “Goofy” Montes se verán las caras en Puerto Vallarta, Jalisco. Tanto el uno como el otro han contendido por títulos mundiales en el pasado, pero al estar ante la más grande oportunidad de sus carreras simplemente no dieron el ancho.

Hoy día están regresando a las bases y con este tipo de encuentros, si alguno de los dos vuelve a recibir la oportunidad, seguramente llegará con más experiencia y con suficientes pergaminos como para adjudicarle el mote de peleador sólido.

Sería extraordinario ver al ganador de esta contienda contra un Carlos “Principe” Cuadras o contra un Felipe “Gallito” Orucuta. Así sabríamos quien es el más calificado para discutir un título mundial.

Una pelea que tampoco se nos puede escapar es la que sostendrán el próximo 2 de noviembre Hernán “Tyson” Márquez y Giovani “El Guerrero Azteca” Segura, la cual fue se oficializó el día de ayer en Hermosillo, Sonora.

Esas son las peleas que necesita el boxeo mexicano. Porque así evitaremos muchos de esos fracasos que ocurren año con año en peleas titulares.

En diciembre, parecíamos impresionados por la enorme cantidad de campeones mundiales con los que cerraba México el 2012. Pero si en sentido contrario hubiéramos contabilizado a todos esos compatriotas que sufrieron descalabros en pleitos de título mundial, nos habríamos alarmado.

El beneficio de los enfrentamientos entre mexicanos es que quienes lleguen a contender por un campeonato mundial serán los mejores y no los de registros profesionales mejor cuidados o los más populares.

Crédito Foto: Promociones del Pueblo

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