cobrasantos 1455cEn duelo entre clasificados mundiales celebrado en el Foro Polanco de la Ciudad de México, el mexicano Armando “Cobra” Santos se impuso por decisión mayoritaria sobre el rumano Silvio Olteanu, adjudicándose así la faja intercontinental mosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

La pelea fue muy cerrada, no hubo un dominio claro por parte de ninguno de los dos, pero en la mayoría de los episodios el pugilista mexicano hizo un poquito más y creo eso le valió llevarse una apretada victoria, la cual se vio reflejada en las tarjetas de los jueces quienes luego de doce rounds anotaron 114-114, 116-112 y 115-113.

Este resultado le valdrá a Santos ser ubicado entre los primeros escaños de la clasificación de la FIB en el peso mosca, solo espero que el nivel de oposición cada vez sea más alto, porque si sigue siendo programado con rivales que le exijan como Olteanu, podrá contar con mejores armas a la hora de buscar una pelea de título mundial.

En el evento semifinal de la cartelera la ex campeona mundial Esmeralda “La Joya” Moreno fue derrotada en ocho rounds por decisión mayoritaria por la emergente Maribel “Pantera” Ramírez.

Maribel Ramírez llegó a la pelea como sustituta de Sandra Hernández y contra todos los pronósticos hizo la chica ante una boxeadora que se suponía utilizaría esta pelea para aclimatarse tras el retiro de un año del ensogado por embarazo.

El resultado fue sorprendente y no solo porque Ramírez sea considerada de inferior calidad que Moreno, sino que en la práctica ha llegado a establecerse, como si fuera una regla no escrita, el proteger al boxeador de la empresa que promueve el evento, pero los jueces de la Ciudad de México esta vez fueron inflexibles y decretaron una justa decisión.

Solo recordar lo ocurrido la semana pasada en Monterrey, en donde la japonesa Tenkai Tsunami fue una vez más atracada por los magistrados al ser declarada perdedora de su contienda contra la regiomontana Arely “Ametralladora” Muciño. La imposición de boxeadores es una práctica deleznable porque más que cuidar records hace más frágiles a quienes son favorecidos.

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