Shinsuke Yamanaka k24042014 1bb83El elegido por la Comisión Japonesa de Boxeo como el “Mejor Boxeador del Año” 2013 en Japón, Shinsuke Yamanaka, se estrenó en 2014 de la misma manera en que concluyó el calendario previo: anestesiando a su retador en el noveno round. Yamanaka (21-0-2, 16 KOs) archivó la sexta defensa exitosa de su cetro universal de las 118 libras, versión Consejo Mundial (CMB), ante su rival de turno, el belga Stephane Jamoye (25-5-0, 15 KOs).

Como se esperaba, la pelea estelar del cartel boxístico del 23 de abril, en el Osaka Castle Gymnasium, fue un duelo desigual de inicio a fin, en el que las expectativas de los más de 13.000 presentes nunca radicaron en quién saldría triunfador (Yamanaka) ni por qué vía (KO), respuestas conocidas de antemano; sino en qué asalto y después de infringir a “Survivor” Jamoye cuánto castigo.

El europeo soñaba con proclamarse como el primer campeón del orbe de boxeo profesional nacido en Bélgica, pero ni sumando su confianza en el triunfo, a la de sus dos entrenadores, su manager y su prometida (con quien se casará en octubre), todos presentes en Osaka, se hubiera conseguido una cuota decente de convencimiento en que el belga tenía lo necesario para aspirar a la victoria. El retador y su comitiva sabían que era más probable que Jamoye desandara el camino a casa desde la tierra del sol naciente, a pie por el Pacífico, que con el cinturón de Yamanaka a bordo de un avión; y la del miércoles, no fue una noche de milagros.

El púgil local no defraudó a sus parciales y llevó la iniciativa desde el mismo gong de apertura, fustigando a su contrincante con certeras combinaciones (jabs de derecha y rectos de izquierda) para las cuales el europeo no tuvo respuestas defensivas, aunque sí –valga reconocerlo- mucho coraje para ir por más castigo.

El monarca gallo envió a Jamoye (#3 del CMB) a la lona en el segundo round con un izquierdazo que penetró la guardia alta del oriundo de la francófona ciudad belga de Lieja. El tercero y cuarto capítulos trajeron más de lo mismo, Yamanaka apoyándose en su mayor velocidad de manos y piernas para lanzar golpes sólidos y precisos, mientras su contrincante lo buscaba por el cuadrilátero para terminar siempre con la peor parte de los intercambios.

Tras cuatro rondas se dio a conocer el resultado parcial del combate en las tres boletas (de Juan Carlos Pelayo de México, Timothy Cheatham de Estados Unidos y Noppharat Sricharoen de Tailandia) un idéntico 40-35 en favor del japonés, con el que hubiera coincidido hasta el peor trío de jueces que haya elegido la Comisión Atlética del Estado de Nevada rumbo a su insuperable currículo de escándalos.

A propósito de votaciones, este novedoso sistema que ha puesto en práctica el CMB (Open Scoring System) ya debutó con éxito en los ensogados japoneses en la cartelera del pasado 6 de abril, en Tokio, en la que los nipones Naoya Inoue y Akira Yaegashi vencieron a los mexicanos Adrián Hernández y Odilón Zaleta, respectivamente, en sendas refriegas por títulos del orbe.

La iniciativa, que tiene de plácemes a los directivos del CMB y que ha sido apoyada por la Comisión Japonesa de Boxeo, inyecta a los pugilistas una motivación extra al conocer cómo marcha el pleito según las tarjetas de los encargados de impartir justicia, concluidos los rounds 4 y 8.

Volviendo a las acciones en el ensogado, la sexta fracción deparó algo de adversidad para el rey gallo del CMB. En los asaltos previos, Yamanaka usó esporádicamente su brazo derecho extendido como táctica para mantenerse fuera del rango de impacto del púgil visitante y detener sus embestidas.

El referí panameño Héctor Afú le había hecho varias advertencias, y finalmente a mediados del capítulo seis el tercer hombre en el ring estimó que había llegado el momento de aleccionar al ídolo local y le quitó un punto, lo cual desató un abucheo generalizado en la instalación.

Si algún efecto tuvo la penalización de seguro “Suvivor” Jamoye coincidirá en que no fue para el bien de su causa, pues en el séptimo episodio Yamanaka arreció el ataque con potentes rectos y ganchos de izquierda al rostro y el cuerpo de un belga que claramente iba perdiendo el espíritu de lucha, y respondía más por inercia que por convicción.

Ya en el octavo, el final parecía inminente: otro zurdazo del boxeador local que aterrizó en la zona del plexo solar del europeo lo sentó una vez más en el encerado. Jamoye hizo honor a su sobrenombre y sobrevivió al asalto, no sin antes coquetear una vez más con la derrota con otra visita a la lona.

Tras el sísmico octavo asalto, los jueces nuevamente concordaron en su veredicto parcial: 79-69 para el nipón en las tres boletas.

El primer impacto del campeón en el noveno capítulo, un envenenado recto de zurda, decretó el final de la contienda. Afú no se tomó el trabajo de realizar la cuenta protectora y salvó al belga de recibir un mayor castigo.

El japonés, de 31 años, registró así su quinto éxito consecutivo por la vía del cloroformo en seis defensas, y hasta la fecha, el armenio Vic Darchinyan (39-6-1, 28 KOs) se mantiene como el único retador que resiste 12 asaltos dentro de un ensogado con Yamanaka, desde que el asiático se hiciera con la faja de las 118 libras del CMB, en noviembre de 2011, ante el azteca Christian Esquivel (27-4-0, 20 KOs), a quien noqueó en el undécimo asalto..

Tras el triunfo por fallo unánime frente a Darchinyan, en abril de 2012, el nipón ha eslabonado una cadena ininterrumpida de adversarios anestesiados.

En noviembre del mismo año, el experimentado veracruzano Tomás Rojas (42-14-1, 28 KOs) sería su primera víctima, fulminado en el séptimo round. Los tres siguientes éxitos antes del límite le valdrían la condición de “Mejor Boxeador del Año” 2013 de Japón.

El primero en la lista, en abril, fue el filipino Macolm Tuñacao (33-3-3, 20 KOs), obligado a claudicar en el duodécimo asalto; en agosto, le siguió el puertorriqueño José Nieves (22-3-3, 11 KOs), liquidado a los 2 minutos y 40 segundos de contienda; y por último, en noviembre, el sinaloense Alberto Guevara (18-2-0, 6 KOs) no alcanzó a pasar del noveno round, la misma suerte que corrió Jamoye.

Tras la victoria, Yamanaka señaló que “fue estupendo poder finalizar la pelea por nocaut”, aunque dejó entrever algo de insatisfacción con su desempeño: “Dependí demasiado de la izquierda para lanzar combinaciones”. Con respecto a su futuro agregó: “Quiero pelear en el extranjero y en una pelea de unificación de títulos mundiales (de diferentes organizaciones).”

De cumplirse sus aspiraciones (que no es la primera vez que hace públicas, pues en entrevistas previas comentó su sueño de boxear en Las Vegas) Yamanaka estaría viendo acción competitiva por primera vez en un cuadrilátero fuera de la tierra del sol naciente. En su paso imbatido por el deporte de los puños a nivel profesional, el nipón ha salido al ruedo en un total de 23 refriegas: dos veces en la ciudad de Osaka, una en Sendai y ¡20! en Tokio.

Por su parte, Jamoye (24 años) tuvo palabras de elogio para su verdugo, una vez finalizado el compromiso: “Yamanaka es un campeón con mucha fortaleza. Su mano izquierda al igual que su derecha (me) hicieron mucho daño. Anteriormente combatí contra el actual campeón (gallo) de la Organización Mundial (OMB), Tomoki Kameda, y perdí por puntos. Creo que Yamanaka es mucho más fuerte que él (Tomoki).”

La felicidad no fue completa para los aficionados japoneses del Arte de Fistiana en el día (23 de abril) que celebraban el cumpleaños 71 del legendario Masahiko “Fighting” Harada, uno de los monarcas mundiales más dominantes de las 118 libras en la década del 60.

A primera hora, el dos veces campéon mundial, el nipón Takahiro Ao (26-3-1, 12 KOs), se impuso al mexicano Marco Antonio López (23-4-0, 14 KOs) en diez asaltos por decisión unánime (99-91, 98-94 y 96-95).

Sin embargo, en el penúltimo combate de la noche, el español Kiko Martínez (31-4-0, 22 KOs) revalidó su cetro supergallo (122 lb.) de la Federación internacional (FIB) con nocaut en el séptimo round a expensas del japonés Hozumi Hasegawa (33-5-0, 15 KOs).

Con 33 años y una carrera que comenzó en 1999, y que ha supuesto la consecución del máximo galardón del CMB en dos divisiones, gallo (118 lb.), el cual conservó por un lustro (2005-2010, con 10 defensas), y pluma (126 lb.), Hasegawa parece listo para colgar los guantes.

Quien fuera reconocido como el “Mejor Boxeador del Año” de Japón en 2005, 2006, 2008 y 2009, suma con ésta tres derrotas antes del límite. En abril de 2010, el mexicano Fernando Montiel (51-4-2, 38 KOs) lo pulverizó en el cuarto round cuando el japonés realizaba la undécima exposición de su título gallo; y un año más tarde, otro azteca, Jhonny González (55-8-0, 47 KOs), le repitió la dosis en igual fracción (4to asalto) en la primera defensa del cinturón pluma.

La sensatez anuncia a gritos que ha llegado la hora para Hasegawa, que el exponerse a más podría acarrear daños irreparables para su salud. Pero tampoco es que nos vayamos a asombrar si el nipón insiste en que aún le queda en el tanque para ir por más: si hay algo cíclico en la historia del boxeo, son los retiros a destiempo.

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