Edivaldo Ortega Boxeador d0de8

Contrario a cualquier lógica comercial en transmisiones deportivas, si un peleador posee una fuerte pegada, es atractivo para la televisión. Y los nocauts son el premio que busca todo promotor y productor de serial de boxeo, aunque los enfrentamientos lleguen a ser breves.

¡Pero no tan breves! podría decir alguien que llegue a leer el párrafo anterior, pues incluso un monstruo del boxeo contemporáneo como “Iron” Mike Tyson llegó a un punto en el que le sobrevinieron problemas para comercializarse a causa de que sus combates duraban un suspiro y los casinos y anunciantes no recuperaban su inversión.

Un boxeador que carece de pegada puede ser atractivo si maneja un estilo aguerrido. Tenemos el caso de Johnny Tapia, quien a pesar de lo violento que se volvía sobre el ring, por lo regular dejaba el resultado de sus careos en manos de los jueces. O el de Miguel Canto, que podía garantizar muchos minutos de comerciales, porque lo normal era que sus peleas recorrieran la larga ruta.

Un boxeador que no tiene poder en sus puños suele noquear cuando se conjugan ejecución y precisión en una zona vital del adversario, sin importar su capacidad para asimilar castigo. Pero en la mayoría de las ocasiones se tiene que invertir demasiada energía en lanzar golpes suficientes para neutralizar y/o amedrentar al rival, porque anestesiarlo termina siendo una consigna imposible.

Esa es la única forma de no dejar crecer a alguien a quien los impactos no parecen causarle daño. Aunque no es una estrategia infalible, tal como comprobaremos en adelante.

Esto le ocurrió al tijuanense Alejandro “Alex” López, uno de los mejores prospectos mexicanos de los últimos años, cuando finalmente tuvo la oportunidad de contender por un título del mundo.

Fue un 16 de febrero de 2013 en su natal Tijuana, México, cuando cayó por decisión dividida ante el colombiano Jhonathan “Momo” Romero en un pleito donde se disputó el campeonato súper gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) que hasta entonces se encontraba vacante.

Alejandro Lopez vs Jonathan Romero 0b8cb

Alejandro López poseía un estilo alegre, un arsenal de recursos técnicos y un ritmo de pelea que daba miedo, pues solía acosar a sus adversarios ligando largas combinaciones de golpes. Incluso los confundía cuando jugaba con el cambio de guardia y les deshacía cualquier planteamiento táctico.

El problema que se presentó con Romero es que al “Alex” carecer de pegada, el colombiano se le fue creciendo hasta que llegó el momento en el que era quien dictaba la pauta en la batalla. Y a base de rápidos y potentes impactos que dañaban una y otra vez a López, hizo lo suficiente como para que los jueces le dieran el visto bueno en la mayoría de los rounds.

Alejandro desapareció de la escena boxística y no se volvió a saber más de él.

En la actualidad tenemos a un púgil con características similares que responde al nombre de Edivaldo Ortega y le apodan “Indio”, en honor al ídolo cachanilla de mediados del siglo XX Gaspar “El Indio” Ortega.

Edivaldo maneja la guardia zurda y a pesar de que sus habilidades parecen no tener un límite, el paquete vino sin poder y ello lo convierte en alguien que forzosamente tiene que imponerse a base de velocidad y volumen de golpes.

Entrena en Tijuana y milita en la misma categoría que “Alex”, la del peso súper gallo. El pasado sábado tuvo acción en el ring, venciendo por decisión en diez rounds al ex campeón del mundo Juan Carlos “Zurdito” Sánchez.

Ortega estuvo cerca de noquear a Sánchez cuando casi al final del noveno round lo recibió de espaldas contra las cuerdas con un upper de izquierda justo en el mentón, con el que lo mandó muy lastimado a la lona.

Edivaldo Ortega vs Juan Carlos Sanchez d380a

El “Zurdito” se levantó y sobrevivió gracias a que capeó el temporal y a que a pesar del timing, los puños del “Indio” no volvieron a correr con suerte.

La pregunta del presente artículo dice ¿Llegará? Pero la respuesta únicamente la tiene el propio peleador.

Iván Calderón llegó y no tenía una fuerte pegada, Johnny Tapia también lo hizo y muchos otros que carecieron de lo mismo como Willie Pep, alcanzaron niveles de “leyendas” en este deporte.

Les costó más trabajo, porque los noqueadores suelen tomar muchos atajos para llegar a la cima. El secreto es saber explotar tus habilidades y no descansar hasta convertirte en el mejor en cada uno los aspectos que te identifican como combatiente.

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