Los más escépticos estiman que el cubano Joel “El Cepillo”
Casamayor (38-5-1, 22 KOs) debe creer en los milagros para confiar en
que vencerá el joven y pujante Timothey Bradley el sábado en Las
Vegas. Otros quizás más crueles estiman que Bradley (27-0, 11 KOs)
“barrerá” el piso del cuadrilátero con el veterano Casamayor, ya
en pleno descenso de su carrera y con pocas opciones para imponerse.
 Pero Casamayor a sus 40 años sonríe con ironía cuando lee o
escucha esos comentarios derrotistas en periódicos o en emisoras de
radio y televisión. No obstante, levanta sus brazos y se coloca “en
guardia” ante la pregunta: “Tiene alguna posibilidad de derrotar a
Bradley”. “No me conocen los que aseguran que Bradley me va a
demoler”, expresó durante una sesión de guanteo en Las Vegas. “En
muchas ocasiones han asegurado que este o aquel va a obligarme a tomar
el camino del retiro. Pero “El Cepillo” sigue aquí y en la forma
que me encuentro pienso que será por mucho tiempo”.
 Casamayor se impuso al mexicano Manuel Leyva por decisión el 11 de
marzo pasado, unos meses después de sufrir un aparatoso accidente de
tránsito, que no puso en peligro su vida, pero le ocasionó lesiones
menores en la espalda y las costillas. Aunque los traumas no fueron de
gran magnitud, le impidieron asistir al gimnasio durante un mes, lo que
obligó a suspender un combate que tenía pactado con Jorge Terón, el
29 de julio también en Las Vegas.
 “Me han dado por muerto muchas veces y siempre revivo y gano”,
añadió Casamayor al referirse al enfrentamiento con el llamado
“Tormenta del desierto”, de 28 años. “Esta vez también saldré
airoso y echaré por tierra las malas intenciones de los que buscaron un
triunfo fácil de Bradley. Ahora fue el “elegido del promotor Bob Arum
que sirva como materia prima en el ascenso de Bradley. De ahí que la
pelea la hayan incluido en el mismo cartel donde chocarán Manny
Pacquiao y Juan Manuel Márquez en uno de los pleitos más promocionados
del año.
 “Conozco a Joel desde que llegó a este país y no hay otro
boxeador con su corazón tan bien plantado en medio del pecho”, dijo
Luis De Cuba, promotor de Casamayor. “Si es su última pelea, se irá
como un grande, pero no lo creo”. Casamayor conquistó dos títulos
profesionales en diferentes categorías, además de la corona en un
Mundial Juvenil en Puerto Rico y la de los Juegos Olímpicos en
Barcelona-92.

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