Enviado especial  Zona de Boxeo

Dicen que lo que ocurre en Las Vegas se queda en Las Vegas, esta frase acuñada por las autoridades de la ciudad y que repiten con entusiasmo  los promotores turísticos podría quedar en el olvido este sábado, 12 de noviembre, cuando el filipino Manny Pacquiao  (53-3-2) y el mexicano Juan Manuel Márquez (53-5-1) suban al ring del Hotel  MGM Grand.

Con una temperatura cercana a los 10 grados centígrados, típica de la época, y una amplia agenda de actividades, la reyerta entre estos dos grandes gladiadores encuentra espacios destacados en los medios y en los afiches que la anuncian como la tercera parte de una película de emociones que tiene dos actores principales y decenas de secundarios.

Para quienes no hayan podido comprar los boletos para la gran noche, que se vendieron entre los 200 y los 1.200 dólares, las opciones son variadas y en muchos de los entretenidos hoteles ofertan por 50 dólares la pelea por circuito cerrado a lo que añaden copas, buena comida y mejor compañía.

Para los que se quedaron sin boletos y prefieren el espectáculo en vivo y en directo, los revendedores son la única opción, eso si pagando hasta 13.200 dólares por una de las entradas que salió a la venta en 1.200.

Y si de dinero hablamos, algunos aquí no entienden la diferencia abismal entre la bolsa que recibiría Pacquiao (30 millones de dólares y posiblemente algo más) con la Márquez (5 millones y otra caja de promesas si gana o la reyerta o pierde dignamente). A eso hay que incluirle un por ciento del pago por ver, que siempre es un misterio, y lo único claro es que los que quieran tenerlo por esa vía deberán pagar unos 60 dólares (con impuesto incluido).

En un recorrido por la zona más concurrida de la Las Vegas, Canal de Boxeo, comprobó que el corazón de muchos  va con el mexicano y la razón con el filipino, mientras todos rezan porque sea un gran peleón como las dos anteriores, que tuvieron por sede esta ciudad de casi 2 millones de habitantes, pero que puede llegar a los 4 millones con el empujoncito de los turistas.

Las apuestas y los resultados recientes catapultan a Manny, pero “Dinamita” lo ha tenido al borde del abismo en sus dos combates anteriores, comentó a ZDB Jorge, un mexicano de pura cepa que ya apartó su espacio e invirtió 350 dólares para ver lo que espera sea la pelea del año sobre todo luego de los recientes fiascos de Mayweather-Ortiz y Donaire-Narváez.

Otros como Francisco y Ana María, dos cubanos residentes en Los Ángeles, vienen a ver quizá la última pelea de su ídolo, Joel Casamayor, campeón olímpico de Barcelona-92, quien la tendrá difícil ante Timothy Bradley, en una pelea que consideran está hecha a la medida para que su más joven rival destaque en una cartelera de lujo.

Sin embargo, ellos invirtieron en su boleto, pensando en que como canta el panameño Rubén Blades “la vida te da sorpresas”.

Entretanto, en el MGM Grand trabajan a toda máquina, las conferencias de prensa van quedando atrás y queda espacio este viernes para el pesaje, luego una buena comida y a descasar hasta que suene la campana.

En las próximas horas, le tendremos más información acerca de esta velada, con la seguridad de que lo pase en Las Vegas, o al menos en el MGM Grand se conocerá en todo el mundo.

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