pacmanvsmarquez3

Sucedió lo que todos deseaban. Un buen combate. Una pelea digna de la discusion del título welter entre el campeón filipino Manny Pacquio y el retador mexicano Juan Manuel Márquez. Pacquiao pegó más y major, aunque Márquez fue un digno rival que no cedió en ningún momento. Pero el tren Pacman no detuvo su indetenible avance y mostró porque es el campeón de la division.  No creo que haya sido un robo como dijo Márquez al final del combate. Demostró que es un guerrero. Que su edad no obstáculo y que tiene todo todo el derecho a otra revancha. Pero perdió en el cuadrilátero y de eso no tengo ninguna duda, aunque hubiera deseado algo diferente.  Los que estuvieron en el MGM Grand de Las Vegas disfrutaron a todo pulmón. Quizás la inmensa mayoría de fanáticos mexicanos provocó que tanto Márquez como el experimentado Nacho Beristaín hayan expresado que merecían el veredicto de los oficiales. Uno de ellos dio empate y los otros dos se inclinaron por Pacquiao. Lo considero justo y equilibrado.  Los primeros asaltos fueron de estudio. Clásico en este tipo de enfrentamiento. Poco a poco fueron tomando vapor y ya del quinto en adelante fue una batalla, la batalla que millones de televidentes en el mundo esperaban. Toma y daca. Herida en la ceja de Pacquiao en los últimos round. Un cabezazo involuntario de Márquez en un intercambio. Le sirvió de inyección positiva al Pacman que arreció el ataque. Ambos terminaron cansados, pero con gran vitalidad para continuar si hubiera sido necesario. Un triunfo merecido a Pacquiao. Una derrota que enaltece a Márquez. Un espectáculo digno de dos campeones. Pacquiao no quiso hablar de revancha. Márquez tampoco. Pero el mundo del boxeo necesita otro encuentro similar.

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