miguel cotto pekNo se sorprendan, una vez llegué a tener el rostro de Miguel Cotto sobre mi pecho, como en la vorágine de un clinch… fue en San Juan de Puerto Rico, durante el I Clásico Mundial de Béisbol, cuando me obsequiaron una camiseta con la efigie del boricua y no dudé un segundo en enfundármela.

Es verdad que Cotto (36-2, 29 KO) perdió ya una vez frente a su rival del sábado próximo en Nueva York, Antonio Margarito, y luego contra Manny Pacquiao, pero sus seguidores en la Isla del Encanto recuerdan con orgullo al menos cinco triunfos suyos.

En el Garden, el 9 de junio del 2007, mandó a Zab Judah a la lona en el noveno y undécimo asaltos, hasta que el árbitro detuvo el combate entre dos hombres con dolorosas cortaduras en el rostro.

Pacquiao aparte, Shane Mosley es el oponente con más renombre que Cotto ha enfrentado. El 10 de noviembre de 2007, también en el Garden, el cagüeño disertó para aventajar al experimentado Mosley y colocar así su nombre entre los grandes del momento.

Al fin por un título mundial, Miguel Cotto se encontró el 11 de septiembre del 2004 con un viejo oponente en el Coliseo de Puerto Rico. Kelson Pinto, de Brasil, había derrotado al boricua en dos ocasiones como aficionado, pero en la disputa del título vacante de las 140 libras (OMB) la esquina del sudamericano tiró la toalla en el sexto asalto.

El puertorriqueño peleó con además con su conterráneo Carlos “el Indio” Quintana por el cetro vacante de las 147 libras de la AMB. Algunos se preguntaban si Cotto tendría la misma pegada en las 140 libras y si resistiría la fuerza de un welter natural. Después de caer en dos ocasiones en el quinto asalto, Quintana no salió a pelear para el sexto.

La cuarta defensa de Cotto –cetro de las 140 libras–, frente al colombiano Ricardo Torres, parecía de rutina. Pero el 24 de septiembre de 2005, el de Caguas visitó la lona por primera vez en su carrera, en el segundo asalto, y en más de una ocasión Torres lo tuvo al borde del nocaut; finalmente Cotto, con una andanada de golpes al cuerpo, se apuntó un impresionante triunfo en siete rounds.

Y el ex campeón mundial, Margarito (38-7, 27 KO), ¿qué?

El llamado “Tornado de Tijuana” cuestionó que los jueces pueden favorecer a Cotto, por pelear en Nueva York. “Él (Cotto) ya ni la mano me quiere dar, y si es así, pues nos veremos en el ring y nada más”, agregó.

La animadversión creció cuando Cotto mostró fotos de supuestos vendajes ilegales en la primera pelea entre ambos, y llamó “criminal” al chamaco.

”No hubo nada en la primera pelea, traigan el vendaje y los guantes que quieran, igual le voy a ganar”, afirmó el mexicano. Y en cuanto a su ojo derecho, recién operado, dijo que está en perfectas condiciones.

“Mi doctor me revisa cada mes. No voy a pelear pensando que tengo un ojo malo, sino que me escondería y me retiraría del boxeo”, dijo Margarito.

¿Cómo definir a cada uno de estos dos gladiadores con una palabra? Aquí lo intento: crecimiento vs. riesgo. Y los riesgos a menudo cuestan caro.

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