cotto pek 2Reflectores. Micrófonos. Decenas de camarógrafos, fotógrafos y periodistas: el entrenador cubano Pedro Díaz Benítez quizás de niño un día soñó en su natal Villa Clara que lo recibirían en el Madison Square Garden, de Nueva York, como si fuera una refulgente estrella de Hollywood.

Sorpresiva e inesperadamente ese sueño se convirtió en realidad gracias al boricua Miguel Cotto, quien desafiando la lógica lo eligió entrenador para el importante pleito que sostendrá el sábado 3 de diciembre frente al mexicano Antonio Margarito.

Casi desconocido en el ámbito profesional, Díaz Benítez se mantuvo durante años a la sombra de Alcides Sagarra, el principal preparador de los equipos cubanos que durante años arrasaron en Campeonatos Mundiales y Juegos Olímpicos en el campo amateur.

Como prueba suprema de su nivel, Díaz Benítez exhibe el título de doctor en Ciencias Pedagógicas y años atrás fue presidente de la Comisión Científica de la AIBA para las Américas, la Asociación Internacional que rige los destinos de los púgiles no profesionales.

Radicado en Canadá después de abandonar Cuba, la carrera del especialista cubano dentro del profesionalismo dio un salto gigantesco con la decisión de Cotto de ponerlo al frente de su preparación.

“Cotto y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo, desde que él era un amateur y se vislumbraba que tendría un gran futuro”, dijo Díaz Benítez durante un receso en el Trinity Boxin Gym del bajo Manhattan.

“Para mí es un orgullo que un campeón como Cotto haya pensado en mí”, añadió el técnico caribeño. “Hace rato que él me venía sondeando y finalmente me convenció de que me uniera a su equipo”.

Pero aunque ha sido un investigador profundo del pugilismo, Díaz Benítez aparece como una de las grandes incógnitas del pleito Cotto-Margarito, en el que tendrá que demostrar sobre el ring sus elevados conocimientos teóricos y conseguir una victoria que puede instalarlo definitivamente en la cima o hacerlo desaparecer para siempre de los grandes escenarios.

Tan veloz han sido los acontecimientos desde que se unió a Cotto, que Díaz Benítez evolucionó en su comportamiento ante los medios de prensa como si estuviera galopando en una máquina del tiempo.. Ya no es tan parco y deja entrever sus pensamientos, acosado constantemente por los reporteros que necesitan sus explicaciones.

“No me gusta hacer pronósticos”, afirma Díaz Benítez a la primera pregunta, pero acto seguido expone sus más profundos sentimientos. “Hemos trabajado de todo y Cotto está en condiciones de pelearlos a toda capacidad. Vamos a pelear los 12 asaltos si fuera necesario y ganarlos todos. La victoria será para Cotto”.

El entrenador cubano considera que no necesitó cambiar nada en Cotto, porque es un gran campeón y viene de dos triunfos ante el nicaragüense Ricardo Mayorga y el israelí Yuri Foreman, ambos por nocaut este año.

“Nuestro objetivo primordial fue ajustar algunas deficiencias tácticas al observar el video de la primera pelea Cotto-Margarito”, añadió. “Cotto cumplió todas las orientaciones de su esquina e hizo una buena pelea. Y ahora también hará una buena pelea pero con resultado diferente”.

Margarito se impuso a Cotto por nocaut en 11 asaltos el 26 de julio de 2008 en Las Vegas. Siete meses después el mexicano fue suspendido al detectar la comisión médica que sus vendajes habían sido alterados para el combate contra Shane Mosley, quien lo venció en nueve rounds en Las Vegas.

Esa fue la gota que rebasó la copa. Cotto comenzó a analizar fotos e imágenes de los vendajes de Margarito en la pelea que sostuvieron y llegó a la conclusión de que también habían sido fraudulentos.

La disputa por estos días ha llegado al clímax. Cotto insiste hasta la saciedad de que la paliza que recibió no tuvo nada de limpia. Y Margarito refiere que son excusas de su rival, al que le ganó gracias a la fortaleza de sus golpes.

Muchas dudas giran alrededor del combate Cotto-Margarito, pero sin duda una de ellas es si el cubano Pedro Luis Díaz Benítez está a la altura de llevar las riendas de un pleito de tal magnitud. El sábado 3 de diciembre habrá respuesta en Nueva York.

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