Dos-ganadores pekSucedió lo esperado. El boricua Miguel Cotto (37-2-0, 30 KOs) retuvo la corona superwelter al vencer por nocaut técnico en diez asaltos al mexicano Antonio Margarito (38-8-27 KOs) en el Madison Square Garden, de Nueva York.

Pero fueron dos los ganadores. Cotto sobre el ring y el cubano Pedro Luis Díaz con el exquisito plan táctico que le preparó al boricua y que dio los frutos deseados.

Cotto golpeó cuanto quiso en el ojo derecho del peleador azteca y el médico Antony Curreri sugirió al árbitro Steve Smoger que detuviera el combate porque Margarito exponía su salud si continuaba recibiendo castigo en esa zona.

“No tenía visión en el ojo derecho”, dijo Curreri al concluir el pleito. “Lo hice para proteger su vida”. Margarito negó que estuviera en malas condiciones e incluso repitió que no debieron parar el combate porque Cotto carece de pegada. Desde el comienzo el monarca boricua se mantuvo en la larga distancia, pegando constantemente con el jab sin entrar al área de impactos del aguerrido boxeador mexicano.

El plan táctico diseñado por el cubano Pedro Luis Díaz comenzó a dar resultados: el ojo de Margarito perdió poco a poco la visión y su pupilo pegó con más precisión, mientras evitaba recibir castigo innecesario. Fue un triunfo para Cotto sobre el ring y para Díaz que debutaba en una pelea grande como entrenador en una majestuosa instalación como el Madison Square Garden. Margarito cayó con las botas puestas. Nunca dio treguas a su adversario, que lo había acusado de usar vendas ilegales cuando se llevó el triunfo por nocaut en 2008.

La rivalidad llegó a su fin. Cotto dijo que no pensaría en una nueva revancha y que sus objetivos estarán enfocados hacia otros peleadores sin revelar a quien desea como próximo rival.