El puertorriqueño Miguel Cotto (27-2-0, 29 KOs) retuvo la faja mundial superwelter de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) al vencer por nocaut técnico en el décimo round al mexicano Antonio Margarito (38-8-0, 27 KOs) en el pleito estelar de una cartelera disputada el 3 de diciembre en el Madison Square Garden, de Nueva York, colmado por una mayoritaria afición partidaria del boricua que disfrutó a plenitud su triunfo.

El médico asignado al combate ordenó detener las acciones a los tres segundos de iniciarse el round 10, al observar que el ojo derecho de Margarito estaba completamente cerrado y existía el peligro de un mal irreversible para la futura salud del azteca.

Con un plan de pelea muy inteligente, Cotto dominó golpeando y saliendo ante un Margarito que, por momentos, pareció estar desconcertado ante el quehacer de su adversario, lo cual manifestó con sucesivas sonrisas con el afán de demostrar que el golpeo del contrario no le afectaba, aunque su afectado ojo derecho reflejaba una evidente inflamación.

La revancha que propició al puertorriqueño la venganza de su revés en el primer enfrentamiento entre ambos, cuando surgieron dudas por el probable uso de un vendaje ilegal por parte del mexicano, se inició en medio de un clima claramente favorable a Cotto, cuyo nombre corearon de principio a fin sus parciales en una grada plagada de banderas de Borinquen.

Resultó visible la influencia del entrenador cubano Pedro Luis Díaz en la forma de boxear del puertorriqueño, quien dejó bien clara su excelente preparación física y obtuvo una muy convincente victoria.

Cotto, quien tuvo un magnífico comienzo, lució incluso mejor con el decursar del combate pues siempre impidió a Margarito forzar la pelea en la corta distancia, fiel a su estilo de guerrero azteca que ni pide ni otorga tregua.

Al finalizar el duelo, Cotto declaró que no le parece muy probable una tercera pelea con Margarito, y que tras un merecido descanso se dedicará a prepararse para otros combates que le permitan enriquecer su carrera como pugilista profesional.

El médico, por su parte, indicó que había ordenado detener las acciones porque resulta ilegal combatir con un ojo cerrado, y además era prioritario proteger la salud de Margarito por encima de todo, en tanto que el mexicano afirmó “yo podía continuar peleando, mi ojo está bien, y Cotto pega como niña”, una afirmación que nada tuvo que ver con el desenlace de la pelea.

retuvo-superwelter

Comenta sobre este articulo