chavez jrAún sin apagarse los ecos de la pelea entre el puertorriqueño Miguel Cotto y el mexicano Antonio Margarito, ya se rumora que, mientras el boricua pudiera enfrentar al azteca Julio César Chávez Jr., el llamado “Tren de Tijuana” parece destinado a poner fin a su carrera profesional tras perder la promocionada revancha con el púgil de la Isla del Encanto, el 3 de diciembre en el Madison Square Garden, de Nueva York.

Cotto venció por nocaut técnico a Margarito en el décimo asalto y retuvo su faja mundial de peso superwelter, version de la Asociación Mundial de Boxeo, un resultado que ha marcado dos destinos bien diferentes para ambos púgiles: Cotto enfila hacia sustanciosas bolsas y renombrados combates, en tanto que Margarito parece destinado al retiro, para evitar que su maltratado ojo derecho y la nefasta secuela del uso de un vendaje ilegal lo conviertan en un despojo dentro del pugilismo profesional.

De momento el promotor Bob Arum, quien preside la firma Top Rank, dejó entrever que el inmediato rival del puertorriqueño Cotto pudiera ser “El Principito” mexicano, Julio César Chávez, en una pelea en la que estaría en juego la corona superwelter, y en la cual el azteca expondría su, por ahora, cuestionado invicto, pues los más exigentes seguidores del deporte de los puños y las 12 cuerdas consideran que Chávez Jr. solo enfrentó hasta la fecha “a una sarta de mediocres”.

Podrán tener razón, o tal vez no, los detractoress del hijo de la leyenda, el mítico Julio César Chávez, pero lo que si resulta un hecho es que el Miguel Cotto que enfrentaría Chávez Jr. sería, sin discusión, el más calificado adversario, sobre todo tras asumir su entrenamiento el cubano Pedro Luis Díaz, quien diseñó una estrategia de boxeo contra Margarito que es un fiel reflejo de la escuela cubana, y de paso, un justo tributo a lo que es el arte del pugilismo: golpear y no recibir.

Todo esto entra de momento en el campo puramente especulativo. Pero el boxeo es un gran negocio, que mueve mucho dinero, y una pelea Cotto-Chávez Jr. de seguro implicará un movimiento bien significativo de billetes verdes, y un atractivo incuestionable, y el viejo lobo Bob Arum, en su condición de hábil promotor, moverá todas las fichas para conseguir ese enfrentamiento en el primer trimestre del 2012.

Cotto no muestra ambiciones de inmediato, aunque el puertorriqueño no es tonto y a partir de ahora buscará peleas que le reporten significativos dividendos monetarios, y en tal sentido, un duelo promocionado por Bob Arum siempre representará un incremento importante para sus arcas personales.

Por esa razón en el horizonte se perfila lo que, en mi opinion, sería la primera gran prueba de fuego para el invicto Chávez Jr. , un talentoso boxeador mexicano, nadie lo cuestiona, que tendrá ante sí a un inspirado Miguel Cotto, capaz de vengar con mucha inteligencia y buen boxeo la derrota que sufrió ante el mexicano Margarito, quien presumiblemente utilizó manoplas de yeso para favorecerse en aquella ocasión en que obtuvo la victoria.

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