hermanos dehierro pikLa dinastía de los hermanos ucranianos Vitali y Wladimir Klitschko en el peso pesado del boxeo cada día se hace más sólida, a tenor con sus actuaciones en los últimos años. Los combates que sostienen parecieran estar diseñados mágicamente para el triunfo desde mucho antes de subir al ring. No hay rivalidad, se imponen con facilidad, la mayoría de las veces por nocaut y con un estilo distante de la buena escuela estadounidense. Tanto que se hace más que aburrido, y de hecho apenas atractivo. El deporte, y en particular el boxeo, si no es competitivo carece de interés para esa multitud que sigue sus acontecimientos. Claro que la culpa no puede recaer en los dueños de la división, que defienden sus títulos a capa y espada como aprendieron a hacerlo, y con una ética que marca hito en una disciplina con pronunciados escándalos de manera recurrente. Esa es la gran verdad.

Ellos destronaron de una vez a quienes durante muchos años mantuvieron la hegemonía de la división: Estados Unidos, aunque cuando pisaron suelo americano el palacio no tenía Rey. Eran otros tiempos, atrás, habían quedado en un pasado honroso los más grandes púgiles que recuerde la historia. Joe Louis, Rocky Marciano, Mohammad Alí, Joe Frazier, George Foreman, Evander Holyfield o Mike Tyson, quienes representan una pequeña muestra de lo mejor de la división desde la década del 30’ hasta los 90’, porque de ahí en adelante los títulos se los llevaron al otro lado del Atlántico.

Los hermanos Klitschko desde hace muchos años no tienen rivales. La mayoría de los que suben al ring a cruzar guantes con ellos pierden por nocauts, abandono, referee suspende combate, y si concluye por decisión de los jueces raro sería que fuera una buena pelea. No hay boxeadores de un sólido nivel capaces de enfrentarlos en estos momentos. Son muchos los que quieren, pero lo visto hasta hoy deja mucho que desear, porque indiscutiblemente no están a la altura necesaria para exhibir un buen combate. Ese panorama que es visible actualmente puede cambiar. ¿Cuándo? Está por ver.

Wladimir, el más pequeño de los hermanos Klitschko, está considerado en la actualidad el mejor peso pesado. Posee los títulos de la Organización Mundial (OMB), la Federación Internacional (FIB) y de la Asociación Mundial (AMB). Este gigante de 1.99 metros de estatura, 260 libras de peso y 33 años de edad, presenta récord de 53 victorias, 47 de ellas por fuera de combates y únicamente ha perdido en tres ocasiones. Es muy inteligente, posee gran alcance de brazos, cierta habilidad para moverse, pegada y sabe combinar con ambas manos. Se vislumbra como campeón de la división por unos años más, aunque con el dinero que ha ganado y su inteligencia quizá cuelgue los guantes mucho antes y se vaya imbatible con sus títulos a hacer más fortuna en otros negocios, hasta en el propio boxeo o, al igual que su hermano, en el campo de la política.

Vitali, el mayor de los dos, ya tiene 40 años de edad y lo más seguro es que se retire este próximo año. Actualmente es campeón del Consejo Mundial de Boxeo y su récord es de 43 victorias, 40 de ellas despachadas con sus puños antes del tiempo límite y solamente ha perdido en dos ocasiones. Vitali mide 2,03 metros de estatura y es conocido como “Doctor Puño de Hierro”. Ha aspirado en dos ocasiones a la alcaldía de la capital ucraniana, pero aún no ha podido lograr su propósito. Al igual que su hermano tiene realizado un Doctorado en Ciencias Deportivas y en Ciencias Políticas. En fin que estos señores campeones del pugilismo de hoy no sólo tienen sobrado talento, sino que también se han sentado durante años en pupitres para obtener conocimientos y una profesión, y están en condiciones de continuar ascendiendo en otros muchos campos que les ofrezcan ventajas.

Tamaña carta de presentación de dos hermanos en el boxeo, y especialmente en los pesados, jamás ha ocurrido. Son esos fenómenos que se dan una sola vez en la vida y que marcan un hito en la historia de este deporte. Si hay otros hermanos en el boxeo, como los mexicanos Márquez, Juan Manuel y Rafael o los estadounidenses Lamont y Anthony Paterson, pero en divisiones diferentes y resultados distintos.

Así que a punto de comenzar el año 2012, los hermanos Klistchko es lo mejor que hay en el Arte de Fistiana en la división reina del boxeo. Incluso los dos ya tienen peleas pactadas para defender sus títulos. Vitali irá contra el inglés Dereck Chisora (15-2, 9 nocauts) en el Olimpic Hall de Munich, el venidero 18 de febrero, en combate que debe ganar el ucraniano por la vía letal. Mientras, Vladimir escalará el ring el próximo 3 de marzo ante el francés Jean-Marc Mormeck, en la ciudad de Duesseldorf, Alemania. Debe ser una victoria para el más pequeño de los hermanos, también por nocaut.

En fin que guste o no su estilo de boxeo, la hegemonía de los dos gigantes hermanos está asegurada por ahora, aunque la división carece del brillo necesario, y se hace imprescindible la presencia de figuras con talento, capaces de darle al máximo peso el nivel competitivo que necesita, para que florezca y vuelvan a surgir figuras como aquellas que un día hicieron saltar de sus asientos a millones de fanáticos, que no se perdían sus grandes batallas sobre el ring en cualquier lugar del mundo.

Comenta sobre este articulo