davidlemieux pikCasi por lo regular un aporreador natural logra captar la atención en este deporte, y más si en su desarrollo hasta los planos estelares amasa un record invicto con un alto porcentaje de nocauts. Ese es el caso de muchos jóvenes prospectos como David Lemieux, que van creando a su paso una estela de expectativas que nos hacen pensar que nos encontramos ante el próximo Joe Louis del boxeo.

Lemieux llegó a acumular una racha invicta en 25 peleas profesionales, y con su espectacularidad, capturó la diadema internacional peso medio del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y disputó una eliminatoria de título del mundo.

Al llegar a esas instancias, su inexperiencia lo hizo caer noqueado en 8 rounds ante el mexicano Marco Antonio “Veneno” Rubio, un veterano al que le bastó su experiencia para contrarrestar el ímpetu del novel canadiense y de paso obsequiarle su primer traspié en el pugilismo rentado.

No vamos a mentirles diciendo que Rubio es un grande de la categoría de los pesos medianos porque eso es faltarle al respeto a este deporte. Lo que podemos decir es que a pesar de que viene en decadencia, tiene oficio y sobre todo pegada para fulminar al mejor peleador si éste se descuida.

David Lemieux intentó reponerse de aquella derrota enfrentando a otro veterano, Joachin Alcine, un ex campeón del mundo que ya va de salida. Sin embargo Lemieux volvió a fracasar, esta vez por decisión mayoritaria en doce rounds.

¿Quién es el culpable de la caída de este joven? ¿Sus manejadores? ¿Los medios de comunicación? ¿El público que lo sigue? ¿La falta de estrellas en el boxeo?

Tal vez sacaron el pollo del cascarón antes de tiempo, o quizá el muchacho se encuentra estancado y no está aprendiendo nada nuevo en el gimnasio.

Lo cierto es que para que un gran prospecto se logre no debes enfrentarlo a noqueadores, no mientras le consigues esa pelea que lo puede catapultar a las grandes bolsas. Porque hasta un paquete, si posee una fuerte pegada, puede hacerte pasar las de Caín, o bien, anestesiarte de un solo golpe.

Es cierto que “la próxima estrella del boxeo” llega a la cima venciendo a los mejores de su época, pero es más cierto que para que un joven pueda lograr el “estrellato”—término tan manoseado en la actualidad- necesitas protegerle sus registros hasta que sea negocio arriesgarlo.

Es así como se fabrican todos esos productos que están llamados a ser “la próxima estrella del boxeo” y que suben al ring ganando salarios exorbitantes, esos productos a los que luego criticamos por esquivar peleadores a diestra y siniestra.

Comenta sobre este articulo