Mientras afirma que el triunfo del japonés Takashi Uchiyama ante el mexicano Jorge Solís no le tomó por sorpresa, el costarricense Bryan Vásquez intenta desde ahora descifrar el enigma que representa la gran pelea de su vida y que, todo parece indicar, será en tierras niponas.

Uchiyama retuvo su faja mundial de la Asociación Mundial de Boxeo al disponer del experimentado Solís en once asaltos en una pelea realizada en Japón, en la que conectó los mejores golpes y por si fuera poco un “zurdazo” de leyenda envió al mexicano a la lona por la cuenta definitiva.

El campeón mejoró su marca a 18 triunfos sin fracasos, 15 de ellos por la vía del sueño, mientras “El Coloradito” bajó a 40 éxitos, 4 reveses, dejando una estela de dudas tras recibir su segundo nocaut fulminante del 2011, luego del que le propinó el cubano Yuriorkis Gamboa.

Para el japonés fue un 2011 con final feliz porque hasta pudo derribar a su contrincante –según confesó tras el combate- con la misma mano que tuvo lesionada y le alejó del ring durante varios meses.

En la otra parte del mundo (Alajuela, Costa Rica), Vásquez y su equipo de trabajo observaban la pelea junto a los cronistas de Zona de Boxeo y aunque admiten que a Solís le pudieron haber contado hasta 100 luego del impacto de Uchiyama, más que preocupados dicen estar ya ocupados en el plan para doblegar al titular del orbe.

El propio Vásquez (28-0, 14 KO) nos adelantó que se van a preocupar por golpear a los planos bajos. “Hemos observado que él (Uchiyama) golpea poco abajo y cuando le conectan por esa zona lo siente”, acotó.

Por su parte, el entrenador Ezequiel Obando, a cargo de la carrera de “Tiquito”, subrayó que han visto bastante al futuro rival y confían en salir con la victoria. “No es un peleador inteligente, es más bien de choque, de fuerza y tenemos las herramientas para neutralizarlo”, comentó a Zona de Boxeo.

El principal reto para el equipo del costarricense es encontrar los “sparring” adecuados para llegar en las mejores condiciones al encuentro que podría realizarse en mayo o junio del 2012. Todo parece indicar que uno de los más indicados es Elvin Pérez, compañero de escuadra de Vásquez, quien aparte de tener una estatura similar al nipón es buen tirador de golpes.

Concentrados en su preparación, los ayudantes del costarricense no dan mucha importancia a los jueces ni a la condición de invicto y local del campeón mundial. “Confiamos en la honorabilidad de los encargados de impartir justicia; los jueces y árbitros vienen de todas partes del mundo y no serán japoneses”, recalcó Obando.

La posible pelea entre Takashi Uchiyama y Bryan Vásquez hace recordar a los costarricenses el paso por tierras niponas de otro tico, Álvaro Rojas, quien cayó en gran combate frente Guts Itsimatsu Susuki, en el ya lejano 1975. Sin embargo, la historia queda en el pasado y ahora esperan escribir un presente de triunfos.

Sin pecar de confiado, Bryan Vásquez, sabe que tiene los argumentos necesarios para traerse el titulo y el secreto está en los sparrings y quizá en la recomendación del profesor Obando de que debe concentrarse unas seis semanas antes de la crucial cita.

Ambos, “Tiquito” y Obando quisieron compartir este mensaje con Zona de Boxeo para Costa Rica y el resto del mundo: “Feliz año nuevo y que sus hogares se colmen de bendiciones, daremos el máximo esfuerzo no solo para poner bien en alto el nombre de Costa Rica sino para traer la faja de campeón mundial para nuestra patria”.

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