La doble moral con la que se manejan los organismos y cadenas de televisión que controlan el boxeo ha llegado a tal descaro que no les importa violentar sus propios reglamentos y criterios con tal de seguir engordando sus arcas y mantener contentos a los peces gordos que montan los grandes eventos en la actualidad.

Desde que el filipino Manny Pacquiao se convirtió en una atracción de taquilla, el promotor de la empresa Top Rank, Bob Arum, ha podido hacer su voluntad mediante el chantaje y la amenaza, y los organismos con tal de obtener un poco del pastel otorgan todas las facilidades para que el resto de los peleadores de esa escuadra pueda acuñar resultados positivos de forma cómoda.

El próximo 4 de febrero el actual campeón mundial mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) Julio Cesar Chávez Jr. se medirá a su compatriota Marco Antonio “Veneno” Rubio y es casi un hecho de que será en exposición de su correa, a pesar de que en la 49a Convención del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) que se celebró en diciembre pasado se ordenó de forma inmediata el pleito Chávez-Martínez.

Recordemos que el argentino Sergio “Maravilla” Martínez tuvo que renunciar al mismo cinturón que posee el “Hijo de la Leyenda” una vez que HBO no aprobó como rival para el 12 de marzo de 2011 al alemán Sebastian Zbik–campeón interino mediano del CMB y contendiente mandatorio–por ser un desconocido en la unión americana.

Martínez terminó enfrentando a otro alemán, Serguei Dzinziruk, a quien derrotó por nocaut técnico en ocho vueltas. Pero el 4 de junio de ese mismo año–tres meses más tarde–, en la pelea estelar de la serie “HBO: Championship Boxing” el ya para esos momentos campeón mundial absoluto de peso mediano Sebastian Zbik expuso su corona contra Julio Cesar Chávez Jr.

El resultado lo conocemos, Chávez Jr. venció a Zbik por decisión mayoritaria en doce rounds y se alzó como nuevo monarca mundial.

¿Qué había hecho que HBO cambiara de opinión en torno a Sebastian Zbik? Simple, para cumplir un capricho mas de de Bob Arum, quien ya les había enviado un mensaje cuando llevó el pleito Pacquiao-Mosley a la competencia, Showtime.

Si HBO quería volver a contar con la figura de Manny Pacquiao y los millones de dólares que ello significa, tenía que comenzar a montar los aburridos y mediáticos eventos que acostumbra a programar Top Rank y entre esos estaba la pelea titular entre Sebastian Zbik y Julio Cesar Chávez Jr.

Otra prueba de que HBO mantiene en la actualidad una política que favorece a Top Rank y a Bob Arum fue la transmisión del evento Pague-Por-Ver (PPV) que estelarizaron Miguel Cotto y Antonio Margarito. Un evento que no merecía ser transmitido por HBO PPV por el simple hecho de que no es atractivo para la audiencia, al igual que tampoco lo fue el Cotto-Mayorga, el cual rechazaron de forma tajante y tuvo que ser vendido a Showtime.

Es así que Sergio Martínez no tiene el respaldo de HBO para recuperar su cinturón, una cadena televisiva que tiene la autoridad para imponerte rivales y aprobar y rechazar peleas bajo el criterio de que solo transmiten emparejamientos competitivos y atractivos para la audiencia.

Lamentablemente tampoco tiene el respaldo por parte del Consejo Mundial de Boxeo, organismo al que representó con lealtad hasta hace unos días cuando decidió no seguir defendiendo el “Cinturón Diamante”, el cual en realidad no es defendible ni intercambiable, pues se creó bajo el argumento de que se pone en disputa cuando dos peleadores elite, de gran renombre y prestigio, se enfrenten en un “Starbout.”

Se suponía también que tras el Chávez-Zbik, Sergio Martínez enfrentaría al ganador y nunca ocurrió, luego vino el emplazamiento de la pasada convención para la realización del Chávez-Martínez y apenas el día de ayer se dio a conocer el resultado de una nueva votación del CMB en la que se acordó que el Maravilla” deberá enfrentar al ganador del Chávez-Rubio si es que él también sale victorioso de su próximo combate.

Todo esto suena a una broma pesada, al igual que el hecho de que el Chávez-Rubio no tenía la anuencia del CMB por el hecho de que no se había hecho la solicitud formal… la realidad es que aún no se le había informado a José Sulaimán cuántos miles de dólares le van a pagar por sancionar un combate que está marcado por la impunidad y la voracidad de gente que sin moral.

El escritor Thomas Hauser escribió en una ocasión que los organismos mundiales tienen una política de “no-vergüenza”, yo agregaría que las grandes cadenas de televisión también.

Al final lo único que importa es el dinero.

Fotografía cortesía de Al Bello de Getty Images.