No sé si este será el hombre que acabará con la dinastía de los hermanos Klitschko en los pesos pesados, pero indiscutiblemente es quien mejor se acerca en estos momentos para pensar que, por fin, existe un boxeador estadounidense con clase para emerger triunfador en una división, que desde hace años arriendan púgiles europeos. Su nombre es Seth Mitchell, tiene 29 años de edad, mide 6.2 y pesa 243 libras.

Lleva unos nueve años en el boxeo, y su comienzo fue un poco tardío –a los 20 años- pero hace varias semanas lo vi peleando en Washington y me gustó la manera en que se desenvolvió. Fue en el mismo cartel en que el campeón mundial de los pesos ligeros junior, Amir Khan, perdió con el estadounidense Lamont Paterson por decisión, en un resultado controversial dado el mal arbitraje del pleito que se inclinó por el púgil local, quien en honor a la verdad hizo una gran pelea.

Allí Seth le ganó al experimentado uzbeko Timur Ibragimov (30-4-1, 16 KO) por nocaut técnico en el segundo asalto, después de soltar una andanada de derechazos a la cabeza de su oponente y combinar con algún buen gancho de izquierda. Cierto es que una sola pelea no resulta patrón para medir la calidad de un púgil, es obvio que se requiere de muchos asaltos, de rivales de consideración con mayor nivel técnico y físico, para finalmente poder asegurar si en realidad existe calidad como para ofrecer un criterio de ese tipo.

Pues bien, creo sin llegar allá, que el boxeo estadounidense por fin cuenta con un pesado de altos quilates que en pocos años va a dar mucho de qué hablar. Es rápido de movimientos, se mueve bien sobre el encerado, posee potencia en sus golpes y es fuerte, agresivo y se aprecia en él un gran poder de concentración. Salió a ganar esa noche en Washington. Peleó con convicción de triunfo, sin dar tregua a su rival y triunfó categóricamente.

Este futuro campeón de los pesos completos ha celebrado 24 peleas, de las cuales ha ganado 18 por nocauts para un excelente porciento de triunfos antes de límite, y no ha perdido ningún combate. Empató una vez, que ha sido la decisión más reñida. Todo indica que su rival de mayor fuerza ha sido Ibragimov, que resultó su cuarta pelea del año pasado y la primera de él que ha sido transmitida por la cadena HBO. Excelente debut por el yankee nacido en la ciudad de Brandywine, estado de Maryland., quien se inició en el boxeo después de una lesión en la rodilla cuando jugaba como profesional de fútbol americano con el equipo de Michigan State.

No va a tardar mucho que la joven promesa que jugó como “linebacker”, vuelva a subir al ring a buscar una victoria más que lo sitúe en una buena posición para seguir no sólo mejorando su récord, sino ganando en experiencia para poder aspirar a enfrentar a boxeadores de mayor nivel que lo catapulten finalmente a la búsqueda de los dueños de los cinturones que ostentan Vitali y Vladimir Klitschko, algo que bien pudiera ocurrir en menos de dos años si no lo apuran mucho.

Durante muchos años los estadounidenses fueron dueños de la división de los pesos pesados. Una breve mirada al pasado más reciente en el último siglo, muestra que Jack Dempsey conquistó el título en el año 1919 y lo defendió dos años después contra el francés George Carpentier. Como dato curioso esa fue la primera pelea con un millón de dólares de ingreso en taquilla.

Luego apareció uno de los más grandes de todos los tiempos, Joe Louis, quien se adueñó del cetro en el año 1937 y lo mantuvo hasta 1949, tiempo en el que lo defendió con éxito en veinticinco oportunidades. Otro de los grandes de la división fue el italonorteamericano Rocky Marciano, quien en los años 50 reinó y ha sido el único de todos ellos que se retiró invicto con 49 peleas ganadas, 46 de ellas por fuera de combate. También Floyd Patterson obtuvo el título en el año 1956 y lo reconquistó en 1960 tras superar en pelea revancha al sueco Ingemar Johansson.

A la exclusiva lista se unió Sony Liston, quien en 1962 derrotó a Patterson y en el año 1964 fue la llegada de uno de los más grandes pesos pesados de todos los tiempos, sino el mejor, Muhammad Alí, quien en la ciudad de Miami noqueó a Liston en el año 1964 y se mantuvo durante años como el flamante campeón. Vendrían otros norteamericanos a adueñarse de los títulos, entre ellos, Joe Frazier, George Foreman, Evander Holyfield, Riddick Bowie, Larry Holmes, Michael Moorer y Mike Tyson, hasta la llegada del inglés Lennox Lewis y finalmente los hermanos ucranianos Vitali y Vladimir Klitschko.

Ojalá un día a la hora de hablar de los grandes pesos pesados norteamericanos, aparezca el nombre de Seth Mitchell entre ellos. Condiciones tiene para imponerse. Por ahora se trata de esperar para seguir apreciando su desenvolvimiento sobre el ring, quizás en este próximo mes de marzo cuando celebre su primer combate del año. Cuenta para ascender a los primeros planos con el apoyo de la poderosa promotora Golden Boy del múltiple campeón mundial y empresario, Oscar de la Hoya. Por ahora sabemos que se avista una nueva esperanza yankee en el horizonte. La vida dirá.

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