Diferencias entre los promotores, acuerdos frustrados, subasta para llegar al pacto final … suspensiones: la pelea entre el cubano Guillermo “El Chacal” Rigondeaux y el puertorriqueño Rico “Suavecito” Ramos ha transitado por un largo camino de dificultades para que ambos se vean las caras sobre el ring el 20 de enero en Anaheim, California.

Y aunque solo restan pocos días, todavía hay escépticos que ponen en duda su concreción por algún inesperado incidente.

“Ha sido una odisea esta pelea”, dijo el cubano Rigondeaux, con ocho pleitos profesionales, seis de ellas concluidos antes del límite de tiempo. “En diciembre se pospuso tres veces y llegamos a pensar que no se efectuaría. Pero a pesar de todo, nunca me desanimé y seguí entrenando con esmero”.

Definitorio del título supergallo de la AMB, en poder del boricua, la última posposición del combate ocurrió el 31 de diciembre por una lesión de uno de los boxeadores del pleito estelar.

“Rigondeaux no solo es un peleador que puede noquear a sus rivales con un solo golpe, sino que posee la habilidad para derrotar al mejor de su categoría desplegando todo ese talento que posee”, señaló el entrenador Ismael Salas.

Para concretar el encuentro Rigondeaux-Rico fue preciso efectuar una subasta en Panamá, luego de acuerdos fallidos entre la promotora Top Rank, que representa al cubano, y la Goossen-Tutor, de Ramos.

“Esta será una oportunidad dorada para Rigo, porque pudiera ser el primer escalón para alcanzar grandes cosas en su carrera”, dijo su agente Gary Hyde”, “No perdonará a Ramos y saldrá a adueñarse de la corona para después enfrentar al filipino Nonito Donaire”.

Rigondeaux, de 31 años, conquistó por decisión unánime el título mundial interino de las 122 libras ante el panameño Ricardo Córdoba, en noviembre de 2010 y después lo retuvo al propinar contundente nocaut en el primer asalto al local Willie Casey, en Dublín, Irlanda, el 19 de marzo.

Hyde aseguró que el cubano ha efectuado una óptima preparación en la ciudad de Hollywood, en Florida, bajo la asesoría de su compatriota Ismael Salas.

“Estoy totalmente confiado y veo a Rigo ganar por KO antes del sexto asalto”, se atrevió a asegurar Gary Hyde, el apoderado del cubano. “Ramos pega muy duro, pero no tendrá un blanco fácil en Rigo, al que los sparring aseguran es un fantasma sobre el ring con mucha movilidad y que resulta difícil impactarle”.

A pesar de su experiencia en las filas amateurs, que incluye las coronas olímpicas en 54 kilos en Sydney-2000 y Atenas-2004, “Rigo” tendrá un adversario bien difícil en Rico, quien se mantiene invicto en 20 pleitos, con 11 nocaut, lo que contradice su sobrenombre de “Suavecito”.

Nacido el 30 de septiembre de 1980, en Santiago de Cuba, en el oriente de la isla, ganó siete veces consecutivas el título nacional de los 54 kilos del 2000 al 2006. En más de 400 combates solo sufrió solo 12 reveses, el último ante el ruso Agasi Mamedov, en 2003.

El “Chacal” abandonó junto a su compatriota Erislandy Lara, ahora también en las filas profesionales, la delegación cubana que participaba en los Juegos Panamericanos, en Río de Janeiro, en 2007. Pero fueron detenidos y devueltos a la isla.

Meses después ambos consiguieron salir del país por diferentes vías y llegar a Miami, donde residen y compiten como peleadores rentados.

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