El sistema electrónico de puntuación, creado para la contienda boxística de los Juegos Olímpicos de Londres, quedará fuera de combate al concluir la justa multidisciplinaria, prevista a desarrollarse del 27 de julio al 12 de agosto del presente año.

El taiwanés Ching-Kuo Wu, presidente de la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA), hizo pública la novedad y argumentó que tiene como objetivos esenciales obligar a que los pugilistas ganen con un estilo atractivo de combate y además, acercar el nivel del boxeo amateur al profesional.

Al respecto explicó que la rigidez del sistema de puntuación computarizado atenta contra esos propósitos, razón por la cual en el Pabellón 2 del Centro de Exposiciones ExCel, entre el 28 de julio y el 12 de agosto, será la última ocasión en que se utilizará.

Wu tuvo la deferencia, o el tino, de aclarar que este procedimiento es “imposible de manipular” –con los Juegos Olímpicos al doblar de la esquina no podía decir otra cosa-. A propósito, el sistema de marras fue utilizado por primera vez en el Campeonato Mundial que se efectuó en Bakú, capital de Azerbaiyán, entre el 25 de septiembre y el 8 de octubre de 2011.

A pesar de su eficacia para evitar escándalos será reemplazado por el sistema de “10 puntos necesarios” que se usa en el profesionalismo.

“El actual sistema de puntuación está basado en (la cantidad de) los golpes (que llegan a destino), así que el juez no tiene otra forma de analizar al boxeador. Los 10 puntos necesarios es más abarcador, con el estilo del boxeador y su espíritu de lucha también incluidos en el resultado “, indicó el federativo.”

Ante la duda razonable de los medios, el titular de la AIBA explicó que árbitros y jueces serían entrenados con el nuevo sistema a implementar. Y que el cambio no será de inmediato porque los imparciales deberán entrenar en el uso del método de puntuación, antes de aplicarlo en competiciones oficiales.

Agregó que “en la AIBA, todos los involucrados en la parte técnica: autoridades técnicas, árbitros y jueces, deben pasar el examen. El trabajo más importante es establecer el sistema.”

Otras medidas inminentes

No cabe duda que la AIBA pretende cambiar de ropaje y la imagen del deporte (en su versión amateur) que es propenso al bostezo, pues desaparecieron los nocauts y muchos atletas se limitan a tocar, para marcar puntos, y no a pegar, además que el éxodo hacia el boxeo rentado constituye orden natural.

De hecho, en los olímpicos de Pekín el nivel competitivo fue bajo y se reflejó en la limitada afluencia de público a la sede de competencias: la Arena de los Trabajadores.

En correspondencia, se prevé eliminar los protectores de cabeza en la rama varonil. Y lanzar para 2013 la AIBA Boxeo Profesional (APB, por sus siglas en inglés), variante que les permitiría a los púgiles amateurs ganar dinero sin tener que “emigrar” hacia el hogar del hermano rico.

“En la APB los boxeadores pueden competir hasta los 40 años, así que es una oportunidad excelente para ellos. También podrán tener estabilidad financiera al recibir un salario regular”, destacó Ching-Kuo Wu.

Añadió que “buenos boxeadores tienen que finalizar sus carreras muy pronto. Con la APB, seguirían con la familia de la AIBA. Pueden retornar al boxeo amateur y, si llegan los Juegos Olímpicos, pueden competir y luego regresar a la APB o la Serie Mundial de Boxeo (WSB, siglas en inglés).”

La WSB nació hace tres años e incluye a púgiles pagados que compiten para 12 franquicias ubicadas en distintas ciudades. Ese fue el paso primigenio en el propósito de acortar diferencias entre el amateurismo y el profesionalismo.

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