Freddie Roach tiene un sueño que a diario se torna en pesadilla con los turbios manejos y declaraciones contradictorias del abogado Bob Arum y otros promotores y directivos del boxeo mundial. Roach, hombre que ama el boxeo por encima de todo, da pruebas de su honestidad cuando afirma que desea el combate entre su discípulo, el filipino Manny Pacquiao, y el controversial estadounidense Floyd Mayweather Jr.

“Ese es mi sueño, me encantaría esa pelea”, expresó Roach a la cadena televisiva ESPN en momentos que ambos púgiles insisten en verse las caras sobre el ring, pero algunos de sus respectivos allegados hacen bochornosos malabares con las palabras dejando más dudas que certezas.

“Tenemos que desafiar a Manny para que se sienta motivado, porque él no se motiva ante hombres corrientes y Mayweather no es un hombre común corriente”, añadió Roach, quien hace pocas semanas fue escogido al Salón de la Fama Internacional.

Para el “gurú” de Pacquiao la decisión de Mayweather de retar al filipino a través de Twitter fue un gesto audaz que ahora necesita reciprocidad de su pupilo.

“Me gustaría que Manny también lo desafíe, pero todavía hay muchas negociaciones de por medio”, añadió Roach, de 51 años y tres veces elegido Mejor Técnico del Año. “Hemos estado detrás de esta pelea durante dos años y espero que Manny sea tan audaz como él”.

La semana pasada Mayweather le escribió a Pacquiao: “Te estoy retando a pelear el 5 de mayo y darle al mundo lo que quiere ver”. Y a continuación envió otro mensaje a través del “pajarito azul”: “Mi sentencia en la cárcel se retrasó. Vamos, acepta el reto”.

Se refería Mayweather a que un juez aplazó su sentencia de 87 días tras las rejas por violencia doméstica, debido a que están firmados los contratos para un combate el 5 de mayo en el MGM Grand de Las Vegas.

Pero el veterano promotor Bob Arum, presidente de Top Rank y quien rige los destinos de Pacquiao (quizás sería más acertado decir que los manipula), se dice y contradice a cada momento, utilizando argumentos que lo dejan muy mal parado ante la opinión pública y los amantes del boxeo.

Cuando inicialmente la justicia éstipuló que Mayweather iría a la cárcel 6 de enero, Arum, de 80 años, señaló que Pacquiao estaría listo para pelear el 5 de mayo.

Pero después del cambio de fecha, Arum argumentó que Pacquiao no podía boxear hasta junio porque todavía estaba en el proceso de recuperación de los puntos de sutura que sufrió cuando se impuso por decisión al mexicano Juan Manuel Márquez el 12 de noviembre en Las Vegas.

También utilizó la excusa de que no estaría listo el estadio temporal de 45 mil asientos que se tiene previsto construir en Las Vegas para la denominada Pelea del Siglo, que puede también generar las mayores ganancias de la historia.

Roach no dudó en desmentir a Arum cuando lo increparon sobre la posposición del combate para el mes de junio por la herida de Pacquiao.

“Son lesiones que tardan en sanar, pero no creo que eso sea un gran problema”, precisó Roach, quien mantiene a diario una constante lucha contra el Mal de Parkinson.

Convencido de que los obstáculos provienen de las diferencias entre Arum y de Al Haymor, el asesor de Mayweather Jr., Roach fue tajante y sin pelos en la lengua.

“Es ridículo que dos hombres adultos no puedan hacer negocios”, recalcó. “Solo tienen que dejar a un lado los problemas personales y negociar. Esto es un negocio y es hora de hacer la pelea porque la gente está perdiendo el interés”.

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