El cartel boxístico organizado por la AIBA en México fue una bofetada en pleno rostro para José Sulaimán. Colérico, sin controlar sus impulsos, el presidente del Consejo Mundial de Boxeo arremetió contra el taiwanés Ching-Kuo Wu, su colega en la entidad amateur.

“El señor Wu no es digno de confianza sino por el contrario, es indigno”, dijo Sulaimán al referirse al encuentro de boxeo, que incluyó púgiles profesionales y aficionados y finalizó en un rotundo fracaso, pues fue presenciado por escaso público y tuvo poco respaldo de los patrocinadores y la prensa.

Allegados al veterano mandamás del boxeo aseguran que más allá de que púgiles foráneos compitieron en representación de México y otras anomalías, lo que realmente enfureció a Sulaimán es que Wu penetró en territorio ajeno sin solicitar permiso.

Indignado por el proceder del asiático, el directivo mexicano relató cómo Wu alcanzó la titularidad en la AIBA gracias a su influencia y apoyo incondicional.

“Hace seis años vino a visitarme para pedirme mi cooperación personal y conseguir votos de las federaciones amigas de boxeo con el propósito de ser elegido como presidente de la AIBA”, recalcó Sulaimán en tono agrio.

Con encedidos dardos verbales Sulaimán expuso que el máximo ejecutivo de la AIBA se olvidó de agradecer las gestiones personales que le permitieron ascender a la cima del pugilismo amateur.

“Participé activamente para conseguirle 31 votos que le dieron la presidencia, pero tardó tres meses para hacerme una llamada telefónica de agradecimiento y más de seis para lanzarse al profesionalismo cuando habíamos tenido un acuerdo para trabajar unidos en beneficio de la unidad y la cercanía de los deportes profesional y amateur”, precisó Sulaimán.

Pero es oportuno exponer que Wu y la AIBA han dado pasos para cambiar la imagen de la organización y con el propósito de acercar sus reglas a las del mundo rentado. Entre éstos figuran la creación en 2013 de la AIBA Boxeo Profesional (APB, en inglés) para permitirle a los competidores recibir remuneración económica sin necesidad de convertirse en profesionales.

También crearon hace tres años la Serie Mundial de Boxeo (WSB) en la que boxeadores rentados compiten en 12 franquicias ubicadas en distintas ciudades del mundo,

Más reciente, la AIBA acordó dar por terminado el poco atractivo sistema electrónico de puntuación después que finalicen los Juegos Olímpicos de Londres, previstos del 27 de julio al 12 de agosto de este año.

El sistema será sustituido por el de “10 puntos” que se utiliza en el mundo profesional y es “más abarcador y ajustado al estilo del boxeador y a su espíritu de lucha”.

Las palabras de Sulaimán demuestran que al margen de los detalles de la cartelera de boxeo, consideró una afrenta el ingreso de Wu a su territorio, porque como buen gallo fino no acepta que ningún otro gallo entre a su corral.

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