A Eduardo “Canilla” Escobedo (32-3-0, 23 KOs) no le duelen ni los callos. El púgil mexicano está de buen humor y motivado para arrebatarle al australiano Billy Dib (33-1-0, 20 KOs) la faja mundial pluma de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

Al retador poco le importa tener que realizar un extenso viaje hasta el Derwent Entertainment Centre, en la australiana Tasmania, para desafiar el 7 de marzo al vigente monarca, que expone su cinturón por segunda ocasión. Su primera defensa la hizo el 19 de noviembre pasado contra el italiano Alberto Servidei (31-1-2, 7 KOs), a quien derrotó por nocaut en el primer asalto.

“Tengo referencias de Dib, sé qué clase de boxeador es y ya elaboramos un plan de trabajo pensando en ganar en su casa”, expuso el peleador que nació en la ciudad de México hace 27 años.

Su estrategia deberá ser infalible porque el campeón exhibe en su tierra la intimidante cifra de 27 victorias y ninguna derrota. El único revés fue en New Jersey en 2008, entonces no pudo quitarle al estadounidense Steve Luevano (37-2-1, 15 KOs) el cetro de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

“Tengo tiempo suficiente para lograr una excelente preparación. Hace unos días comencé con sparrings y lo que necesito es velocidad. Dib es un boxeador que siempre se mueve sobre piernas, pega y corre, y hay que anularlo”, explicó.

Agregó que la pelea llega en el apogeo de su carrera, hecho que le brinda suficiente fuerza mental para confiar en obtener el triunfo que le asegure convertirse en el nuevo rey de la FIB en el peso pluma (126 lbs).

En el diálogo con los medios aprovechó para agradecer a su representante Héctor García, rector de la promotora HG Boxing, por brindarle la oportunidad que tanto esperó, y afirmó que no defraudará a la gente que confía en él, pues regresará a México victorioso.

Canilla ostenta la faja latina de la IBF y obtuvo la condición de retador al título absoluto después de un camino largo, quizás mucho más que la distancia que separa a su país de Australia.

La escalada comenzó en junio de 2011 al adjudicarse el título de Fedecaribe de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Su víctima fue el panameño Mauricio Martínez (36-12-1, 24 KOs). Sin descanso apenas (julio 2011) volvió a subir al encerado y ganó el cinturón latino a su compatriota Joksan Hernández (22-4-0, 14 KOs).

“A los que me conocen, les digo que confíen en mí, regresaré de Australia como campeón mundial”, concluyó.

Comenta sobre este articulo