¿Finalmente habrá combate entre Manny “PacMan” Pacquiao (54-3-2, 38 KOs) y Floyd “Pretty Boy” Mayweather (42-0-0, 26 KOs)? Esa es la pregunta que flota en el ambiente boxístico desde hace varios meses y que vuelve a tomar fuerza con las palabras del polémico José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), quien aseguró que la mediática pelea será en noviembre, en Qatar.

“Hay un país árabe que pretende la pelea de Pacquiao con Mayweather, y se la va a llevar, y es Qatar”, así de categórico fue el directivo mexicano en un intercambio con los medios.

Aparentemente deslumbrado por la oferta qatarí añadió que “para mí sería sensacional la pelea en Qatar”, y explicó que ese emirato aportaría el dinero y la logística para acoger el choque que ha sido publicitado con el rimbombante y exagerado título de: “La pelea del siglo”.

“Unos empresarios de Qatar que están vinculados con los espectáculos tienen deseos de que la contienda se haga en Qatar. Se comunicaron con nosotros y cuando la propuesta esté lista la pasaremos a los promotores”, comentó.

Hasta el cierre de esta información ninguno de los implicados en esta trifulca habían confirmado o desmentido la noticia.

Pero lo de noviembre está por ver. Después de tanta especulación, desmentidos mutuos y tiempo por delante, nadie se aventura a prever qué sucederá finalmente. En cambio, sí podría asegurarse que el 5 de mayo el rival del norteamericano no será el filipino.

El mandamás de la reconocida entidad boxística desestimó esa opción aferrándose a la tesis de que Pretty Boy debía cumplir una sanción de tres meses de cárcel a partir de junio, por violencia doméstica.

Tras esa afirmación la destreza diplomática (bonito eufemismo) de Sulaimán quedó en entredicho. Los acontecimientos le desmienten.

PacMan destapó la caja de Pandora cuando declaró que estaba dispuesto a someterse a las pruebas antidopaje con tal de enfrentarse a Mayweather en su primera pelea de 2012. Hay que recordar que la negativa al test causó que se malograra el pleito en 2011 y que Mayweather cuestionara la pulcritud de la imagen del diputado filipino.

“Lo he dicho repetidas veces y lo digo de nuevo, quiero que Floyd Mayweather Jr. sea mi próximo rival y no he cambiado mi elección a pesar de los recientes acontecimientos”, dijo Pacquiao a la revista The Ring.

Mayweather respondió con las siguientes perlas en su cuenta de twitter. “Manny Pacquiao, te estoy desafiando, peleemos el 5 de mayo y démosle al mundo lo que ellos quieren ver”. “Acepta el desafío, payaso, mi sentencia de cárcel fue demorada porque la fecha ya está reservada.”

El peleador de 34 años, originario de Michigan, no paró ahí. Se las agenció para encontrar el número telefónico de su adversario y le reiteró que pelearan el 5 mayo para “darle al mundo la pelea que quieren ver”.

Pero el email que el Pretty mandó a Stan Verret, presentador de TV de ESPN, para revelar los detalles de la conversación brindó pistas de la realidad que olvidó Sulaimán. Desconozco el motivo de su amnesia.

“También le expliqué (a Verret) que ambos podemos hacer mucho dinero. Él pidió una división 50-50 (de la bolsa) y le dije que eso no podía pasar, pero lo que puede pasar es que él puede ganar más dinero peleando conmigo que todo lo que ha ganado en su carrera. También le dije que yo tengo control desde mi lado, pero que él necesita ponerse de acuerdo con su promotor para que la pelea se haga.”

“Pienso que soy razonable al pedir que las ganancias de la pelea se dividan en un 50-50”, ripostó Pacquiao.

Se rumora que Mayweather aflojó la muñeca y ahora la disposición de la bolsa sería 60-40, pero su rival está plantado y dice que no hay acuerdo de no ser 50-50.

¿Tiempo o dinero? Sulaimán debió decir que en tan poco tiempo era improbable que ambos peleadores, considerados los mejores libra por libra, se entendieran a la hora de repartir la “pasta”.

Simple. Así el organismo que representa hubiera salido mejor parado, sobre todo en un momento agrio, matizado por las críticas lanzadas por Sergio 'Maravilla' Martínez a la entidad.

Pero al mexicano no le bastó y remató parcialmente su clase de diplomacia al afirmar que estas situaciones en torno a la pelea Pacquiao-Mayweather son “un buen ejemplo de lo difícil que es sacar adelante muchas cosas que tiene el boxeo actual.”

Lo cierto es que ambos ya están buscando variantes y se especula que en breve se hará el anuncio oficial de la pugna entre Mayweather y el boricua Miguel Cotto (37-2, 30 KOs).

Del otro lado de la acera Pacquiao debe de cruzar guantes con Timothy Bradley (28-0-0, 12 KOs) o Lamont Peterson (30-1-1, 15 KOs), al menos esos son los nombres que más suenan.

“El mundo del boxeo está muy revuelto, hay problemas por todos lados”, concluyó de manera salomónica Sulaimán. !Qué otro se trague la píldora! Al menos no lo hará este redactor.

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