Al mexicano Antonio Margarito (38-8-0, 27 KOs) no le agradan las medias palabras. Cuando habla suele hacerlo alto y claro para evitar malentendidos. Con esa misma cadencia acaba de lanzar espinas y un reto a Julio César Chávez Jr (44-0-1, 31 KOS), quien el próximo 4 de febrero expone el cinturón absoluto de peso medio del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante el también azteca Marco Antonio “Veneno” Rubio.

“Yo le peleó al Junior y a quién sea” disparó el hosco peleador de 33 años, que tiene bien ganado el apodo de Tornado de Tijuana y estaría dispuesto a enfrentar a Rubio en caso de vencer a Chávez Jr en San Antonio, Texas.

Él aprovechó el intercambio con ESPNDeportesLosAngeles.com para expulsar lo que tenía atragantado sobre el hijo del legendario boxeador Julio César “Sultán de Culiacán” Chávez y su revés por nocaut en el round 10 ante el boricua Miguel Cotto (37-2-0, 30 KOs).

Primero se alineó con aquellos que han criticado a Chávez Jr y a los que le supervisan su carrera, por “engordar” su palmarés a costa de adversarios de poca monta. “Sí, lo han ayudado, lo han protegido mucho y todavía le falta demostrar su real capacidad peleando con los grandes.”

Luego trató de ser justo al reconocer los avances del Junior. “Realmente ha progresado, la verdad, algo ha aprendido y lo ha demostrado en sus últimas peleas”.

Reiterados rumores le colocan en el retiro, sobre todo por la persistencia de la lesión en el pómulo derecho. Aquel percance motivó que el árbitro Steve Smoger solicitara el juicio médico que determinó detener el combate revancha contra Cotto, celebrado el pasado 5 de diciembre en el emblemático Madison Square Garden de Nueva York.

“Todavía me queda cuerda y mucho que ofrecer en el boxeo. Estoy muy bien físicamente y me voy a retirar cuando yo lo decida. Mi doctor me va a someter a un tratamiento para fortalecer los músculos y los nervios del pómulo que se inflamó,” explicó Margarito, que no tuvo reparos para cuestionar la decisión médica de parar el pleito antes de completar las 12 rondas pactados.

“El doctor decidió todo. Estoy seguro que Cotto no me hubiese aguantado los asaltos finales, tal y como sucedió antes”, dijo en franca alusión al fuera de combate que le propinó en el onceno round al puertorriqueño el 26 de julio de 2008, en el MGM Grand de Las Vegas.

Con cierta resignación señaló que esa decisión es historia y nada puede revertirla. Entretanto continuará con sus proyectos, entre los cuales destaca su regreso a los encordados para el mes de junio, aunque todavía espera la confirmación de su promotora: Top Rank.

Ante la interrogante del medio especializado sobre si tendría objeción alguna para lidiar contra el argentino Sergio “Maravilla” Martínez (48-2-2, 27 KOs), respondió sin siquiera pensarlo: “con quién sea”.

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