La vida de Bernard “El verdugo” Hopkins tiene todos los ingredientes para un libreto de Hollywood. Descarriado durante la pubertad, estuvo en prisión por asalto, intento de asesinato y robo a mano armada. Allí entre rejas descubrió la disciplina que le dio fama, dinero y lo devolvió a la sociedad: el boxeo.

Convertido al Islám y con una brillante trayectoria sobre el ring, Bernard Hopkins (52-5-2, 32 KOs) tuvo un reinado mundial de diez años en el peso mediano, en el que impuso récord de 20 defensas del título.

Actualmente con 47 años, Hopkins es monarca de los semipesados del Consejo Mundial y la Organización Internacional, que conquistó al vencer a Jean Pascal por decisión unánime el 21 de mayo del pasado año en Canadá. Al superar a Pascal, Hopkins se convirtió en el campeón de mayor edad en la historia del boxeo, por encima de George Foreman, quien a los 45 años se impuso a Michael Moorer.

También es el único boxeador en la historia con el título de la misma categoría en los cuatro organismos regentes del pugilismo rentado (AMB, OMB, CMB y FIB) y que defendió en un mismo combate.

Pero han transcurrido los años y la inevitable hora del retiro se acerca cada día como ley ineludible de la vida, aunque Hopkins embriagado en sus triunfos y brillante carrera todavía se niegue a aceptarlo. Su adversario, 19 años más joven, puede ser perfectamente su hijo y posee temible pegada como lo demuestran sus 17 nocaut en 30 ascensos al ring y un solitario revés, precisamente ante Pascal por decisión en agosto de 2010.

¿Será el zurdo estadounidense Chad “El Malo” Dawson (30-1-0, 17 KOs) el que obligue a decir adiós al Verdugo Hopkins el 28 de abril en Atlantic City, New Jersey en una esperada revancha?

En octubre de 2011 se enfrentaron en el Staples Center de Los Angeles y el combate finalizó abruptamente con una controversial victoria de Dawson en el segundo asalto por una lesión en el hombro de Hopkins.

El desenlace llegó más apegado a un pleito de lucha libre que al boxeo. Tras un fallido recto de derecha de Hopkins, su rival lo agarró por la pierna, lo levantó y lo empujó hacia la lona. El impacto de la caída sobre el borde del cuadrilátero le provocó a Hopkins una dislocación en la articulación que une al hombro izquierdo con la clavícula.

Equivocadamente el árbitro Pat Russell dio por ganador por nocaut técnico a Dawson en lugar de considerar el combate sin decisión por una falta involuntaria que concluyó las acciones.

Más tarde hubo una apelación de Hopkins ante la Comisión Atlética de California, pues se le había mantenido su título de campeón mundial, pero a la vez se aceptaba el revés en el récord personal del peleador de Filadelfia.

En una audiencia del 13 de diciembre el árbitro Russell reconoció su error, se determinó dejar sin efecto el resultado del pleito y llevar a cabo la revancha entre Hopkins y Dawson.

“Tengo la oportunidad de terminar lo que quedó inconcluso en la primera pelea”, dijo Hopkins. “Un deportista de verdad no quiere ganar algo por descalificación o quedarse con un combate sin decisión o que le regalen algo sin hacer el trabajo debido. Estoy listo para entrar en el cuadrilátero”.

“Estoy decepcionado”, expresó Dawson, monarca en par de ocasiones. “Fui anunciado como campeón y estoy frustrado de que se haya cambiado la decisión”.

En su anterior combate, Dawson ganó por fallo unánime al rumano Adrian Diaconu el 25 de mayo en Quebec, Canadá.

Hopkins, de 46 años, acumula cinco victorias consecutivas. Tras una derrota por decisión en 1988, Hopkins estableció una cadena victoriosa de 22 pleitos.

“Desde 2001 cuando le gané a Tito Trinidad con 35 años siempre he oído que soy demasiado viejo”, expresó Hopkins. “Han pasado 12 años y soy más viejo, más pesado y siento algunas cosas que no sentía hace diez años, pero estoy delante de cualquier boxeador de 47 años y listo para hacerlo otra vez”.

Comenta sobre este articulo