Además de tener una carrera invicta en el boxeo, el cubano Rancés “Kid Ataque” Barthelemy y el estadounidense Haylon “Kid Cosmo” Williams tienen mucho en común: son jóvenes, pelean en la división ligera y ambos tienen grandes aspiraciones para el futuro inmediato.

La transmisión por televisión del combate que sostendrán Barthelemy (14-0-0, 11 KOs) y Williams (15-0-0, 3 KOs) el 3 de febrero en Las Vegas, les ofrecerá a ambos una oportunidad inigualable para “vender” sus virtudes, ascender en el ranking de la división y combatir por bolsas más jugosas.

De hecho, el púgil caribeño, quien carga pólvora en sus puños, está muy motivado al subir al cuadrilátero por primera vez en un pleito con repercusión nacional, que será difundido por la prestigiosa cadena ESPN.

“Siempre bromeaba diciendo que la televisión no me quería”, dijo Barthelemy, de 25 años, a pocas horas del pleito. “Me tocaba combatir o antes o después de que se encendían o apagaban las cámaras. “Ahora llegó el momento de mostrar mis cualidades a millones de fanáticos del boxeo. Voy a vender al mejor Rancés Barthelemy”.

El cubano triunfó en cinco peleas el pasado año, cuatro de ellas concluidas antes del límite y la otra por decisión unánime. En la más reciente fulminó en el segundo asalto al mexicano Alejandro “Zorrito” Barrera, en Quebec, Canadá.

“Este es un combate de dos jóvenes guerreros en plenitud de forma y hambrientos de gloria”, afirmó el promotor Richard Dobal, uno de los responsables de la carrera de Barthelemy. “Cuando hay valor de ambas partes y amor por este deporte, se dan buenas peleas”.

Pero Williams, de 21 años, es un rival peligroso que puede acabar con los sueños de Barthelemy. A través de su exitosa carrera, que incluye 145 triunfos y 20 reveses en las filas amateurs, ha demostrado rapidez en la manos, excelente desplazamiento en el ring y mucha intuición para descifrar y ajustarse con rapidez al plan táctico de su adversario.

Williams venció en tres peleas en 2011, la última por decisión unánime ante su coterráneo Andre Baker el 3 de diciembre en Carolina del Norte.

“Me he preparado para minimizar su velocidad”, precisó Barthelemy. “Lo importante es saber cortarle el paso, impedir que escape y conectarle de manera contundente. Cuando sienta mi pegada querrá moverse más, pero entonces no tendrá adonde ir”.

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