No hubo sorpresas en la peculiar fiebre boxística del sábado 4 de febrero. Los tres campeones mundiales que escalaron el ring bajaron con su brazo en alto y esbozando una sonrisa socarrona, a sabiendas de que con su actuación, cerraron la boca a sus detractores. Julio César Chávez Jr (45-0-1, 31 KOs), Nonito Donaire (28-1-0, 18 KOs) y Yoan Pablo Hernández (26-1-0, 13 KOs) hicieron sus deberes demostrando que son dignos jerarcas.

El mexicano Chávez Jr neutralizó el “Veneno” de su compatriota Marco Antonio Rubio (53-6-1, 46 KOs) en el Alamodome de San Antonio, Texas y demostró que tiene talento para ganarse sus méritos y no heredarlos.

La decisión de los jueces, tras 12 asaltos, favoreció de forma unánime al junior (118-110, 116-112 y 115-113), que retuvo su corona de las 160 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y apagó los rumores de aquellos que lo han criticado por “engordar” su palmarés a costa de adversarios de poca monta.

“He sido superior en toda la pelea, creo que lo único que me faltó fue acabar antes, pero hay que darle crédito a mi rival que aguantó bien el castigo. (…) Ahora estoy listo para enfrentarme al rival que me corresponda y seguir con la defensa de mi título”, declaró un emocionado y sudororso Chávez Jr.

El “Veneno” Rubio, como un gran deportista, aceptó el veredicto y comentó con cierta resignación: “hice una buena pelea, pero al final él (Chávez Jr.) colocó los mejores golpes y ganó con justicia, aunque nunca estuve en problemas de caer a la lona. Pienso que no defraude a los que me apoyaron y lo di todo en el cuadrilátero.”

En la propia cartelera el filipino Nonito Donaire venció por decisión dividida (117-110, 117-110 y 112-115) al boricua Wilfredo “Papito” Vázquez Jr. (21-2-1, 18 KOs) y obtuvo el vacante cinturón mundial de peso pluma de la Organización Mundial d Boxeo (OMB).

A pesar de la férrea oposición de Papito, el “Rayo filipino” consiguió su cuarto título mundial, en cuatro divisiones diferentes, y reforzó una reputación que crece y ya le coloca entre los cinco mejores boxeadores libra por libra.

“No hay ninguna duda de que fui el mejor púgil y ahora ya tengo otro objetivo cumplido. Ha sido un gran rival y he tenido que trabajar muy duro para conseguir el título”, indicó el asiático al concluir el pleito.

“Tuve varias combinaciones de golpes con la derecha que creo que le hicieron daño, pero no lo suficiente para poder conseguir el triunfo por la vía del nocáut. Voy a seguir trabajando de cara al futuro y estoy convencido que volveré a ser campeón”, ripostó Papito Vázquez visiblemente contrariado.

Cruzando el Atlántico, puntualmente en el Fraport Arena de la alemana Frankfurt, el cubano Yoan Pablo Hernández conservó la faja mundial crucero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) al superar por decisión unánime (116-110, 116-110 y 115-111) al estadounidense Steve Cunningham (24-4-0, 12 KOs).

El caribeño siempre tuvo bajo control las acciones de esta revancha e incluso envió en dos ocasiones a la lona a su oponente. Satisfecho por el deber cumplido Hernández declaró que Cunningham “es un boxeador muy valiente, eso es claro. Me di un respiro en el cuarto episodio. Lo conecté muy bien de nuevo en el 12º.”

Entretanto el norteño descartó que tenga planes de colgar definitivamente los guantes y reconoció que su adversario hizo méritos para agenciarse la victoria.

Otros combates

En la propia cartelera del Alamodome de San Antonio el peso superwélter armenio Vanes Martirosyan (32-0-0, 20 KOs) despachó por nocaut en el tercer round al estadounidense Troy Lowry (28-12-0, 17 KOs); el supergallo mexicano Raúl Hirales (16-0-1, 8 KOs) sudó para someter por votación dividida, en ocho episodios, al norteamericano Shawn Nichol (5-9-0, 5 KOs).

En el cartel celebrado en Alemania, el uzbeco Alexander Alekseev (23-2-0, 20 KOs) tuvo que bregar 12 asaltos para doblegar al serbio Enad Licina (21-4-0. 11 KOs) y agenciarse el cinturón europeo en el peso crucero. El semicompleto kazajo Eduard Gutknecht (23-1-0, 9 KOs) obtuvo el título continental en detrimento del ucraniano Vyacheslav Uzelkov (25-2-0, 16 KOs). Y el crucero guyanés Troy Ross (25-2-0, 16 KOs) derrotó al polaco Lukasz Rusiewicz (10-12-0, 3 KOs).

Mientras en la cartelera “Explosión en Río Bravo”, celebardo en Tamaulipas, la azteca Yazmín Rivas (24-7-0, 9 KOs) retuvo el fajín mundial gallo de la FIB al vencer a la argentina Edith Mattysee (9-4-1, 1 KOs). La supergallo tapatía Janeth Pérez (14-0-2, 4 KOs) y la regiomontana Magali Rodríguez empataron en 8 episodios.

También Saúl “Baby” Juárez noqueó en dos rounds al neoleonés Reynaldo Ávila, en la división minimosca. Lo mismo hicieron en el peso gallo Willy Velázquez sobre Julio César Guerrero y el lagunero Fernando “Alacrán” Félix ante el neoleonés Abel Marín.El supergallo jalisciense Mikail Arreola ganó antes del límite, pero en el tercer round, a Jesús Romero.

Los gallos Jesús Estrellita” Ruiz y Cecilio Santos, tras un choque accidental en el primer round, tuvieron que conformarse con un empate técnico. Los minimoscas Jasseth “Dinamita” Noriega y Mandy Fuentes firmaron la igualdad en seis actos. El superpluma Eduardo “Fierita” Montoya noqueó en el primero a Narciso Lara. Igual hizo el minimosca José Argumedo a Gerardo Garay y el supermosca Oscar Blanquet despachó por la vía del dolor en el tercero a Juan Martínez.

También en México la costarricense Carolina Arias se llevó una decisión dividida ante la local Aracely Palacios.

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