Hay personas que tienen buena fortuna. No importa cuánto hagan si caen en gracia. Otros, en cambio, tienen que esforzarse al máximo para labrarse un espacio y sin embargo, sus méritos pasan desapercibidos e incluso, hasta cuestionados. El mexicano Humberto “Zorrita” Soto (57-7-2, 34KOs) es de esos que ponen pie en tierra y aún siguen siendo subvalorados.

v”Definitivamente no se le ha sabido valorar ni se le ha dado el crédito que merece. Ha sido tres veces campeón del mundo. Llegó a la etapa de la madurez total y tiene que lograr el reconocimiento de la gente porque como campeón mundial ya tiene su lugar bien aparte”, declaró su entrenador Rómulo Quirarte.

Y es que los méritos acumulados por la Zorrita no acaban de convencer a periodistas y aficionados. Actitud bastante cuestionable si se tiene en cuenta que el púgil de 31 años tiene en su haber más de 10 títulos, incluidos tres mundiales (uno de ellos interino).

El argumento para dudar de su maestría deportiva se fundamenta en que no ha confrontado a los “pesos pesados” en las divisiones en la que ha competido. La realidad indica -según desde donde se le mire- que nunca se le han presentado las condiciones para firmar un duelo con los mejores.

Soto en septiembre último subió a los superligeros a la espera importantes combates contra rimbombantes nombres, los cuales no tuvo en su paso por las 130 y 135 libras.

Con razón o no, ahora la Zorrita puede que tenga la oportunidad de apagar los rumores bajo el patrocinio de la promotora Golden Boy. De concretarse esa ocasión, esta llegaría en un momento dulce para el peleador sinaloense que se encuentra en plena madurez deportiva.

Al respecto Quiriarte expresó que “Humberto es uno de los campeones más técnicos; tiene movimientos muy elegantes. Espero que este año sea importante para él y ya de el estirón definitivamente.”

“Zorrita está para cualquiera de los campeones. De eso no me queda la menor duda. Llegó el momento de demostrar y lo va a hacer”, aseguró el estratega al preguntársele por las posibilidades de su discípulo contra los campeones en las 140 libras.

Ahora solo resta esperar y ver si a la Zorrita por fin, aficionados y periodistas, le dedican un verso o simplemente una “nota necrológica”.

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