Dicen algunos que la argentina Carolina “La Turca” Duer (10-3-0, 3 KOs) es la boxeadora más hermosa. Después de verla… así lo creo, pero a ella le preocupa poco lo que los medios puedan publicar sobre su belleza porque está enfocada en su preparación para defender por cuarta ocasión su título mundial supermosca, versión de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

La contienda está señalada para el 3 de marzo, en la bonaerense Punta Indio, y la chica de 33 años no pierde ni un segundo de entrenamiento pues quiere llegar en óptimas condiciones para detener a la retadora, la campeona italiana Milena Tronto (6-1-1, 1 KOs).

“Será mi cuarta defensa; gané el título a una italiana invicta (Loredana Piazza), lo defendí ante una francesa (Aziza Oubaita), luego vencí a una serbia (Fleis Djendji) y después a una paraguaya (María José Nuñez), todas en la Argentina”.

Acerca de su adversaria de turno dijo que “es una buena boxeadora, busca la pelea, es fuerte, tiene experiencia y solo una derrota.”

Para su puesta a punto eligió, según reflejaron medios argentinos, “las bondades, el confort y la tranquilidad de Las Termas.”

“Elegí Las Termas porque la idea es estar lejos del ruido de la Capital Federal. La ciudad es un paraíso que cuenta con las comodidades que necesito para mi preparación física, para estar a pleno en la concentración de mi defensa”, indicó al diario El Liberal.

Con experiencia cercana a los nueve años en los trajines del pugilismo, la bella Duer entró por primera vez a un gimnasio de la Federación Argentina de Boxeo en el año 2003. Por entonces era una nena rebelde y fanática de los cuerpos esculturales que poseen los boxeadores.

Según cuentan Alberto Zacarías la invitó a practicar y ella aceptó. “La primera vez que me puse los guantes sentí que me corría adrenalina, que largaba todo lo que tenía, y me sentía tan libre que me dije ‘esto es lo mío'.”

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