Para el mexicano Fernando “Cochulito” Montiel (46-4-2, 36 KOs) el 3 de marzo tendrá una sifgnificación trascendental en su carrera deportiva. Ese día en Los Mochis, Sinaloa, enfrentará al indonesio Angky Angkota (25-6-0, 14 KOs) por el título de plata supergallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y en dependencia del resultado continuará o abandonará la actividad sobre el encordado.

Más que alcanzar la faja, el combate pactado a 12 asaltos le servirá al sinaloense de 32 años para determinar si su etapa como boxeador profesional llegó a su fin, algo que estuvo a punto de hacer tras las derrotas frente al filipino Nonito Donaire (28-1-0, 18 KOs) y su compatriota Víctor Terrazas (32-2-1, 18 KOs).

“Si mi ciclo terminó, me voy del boxeo, pues nada es eterno. Pero si las derrotas que sufrí fueron solo dos malas noches, pues a enmendar el camino”, dijo hace varios días el hijo del mítico Manuel “Cochul” Montiel.

Y para cerciorarse de que sus habilidades no han mermado el junior Montiel escogió un adversario exigente, cuyas dos presentaciones en peleas titulares –ambas frente a Jorge “Travieso” Arce- representan un aval de consideración y medidor fiable.

Según sus pasadas declaraciones una derrota significaría el adiós definitivo, pero de ganar lanzaría un poderoso mensaje a los monarcas mundiales de la división supergallo: el japonés Toshiaki Nishioka (CMB), el cubano Guillermo Rigondeaux (Asociación Mundial de Boxeo) y a Nonito Donaire (Organización Mundial de Boxeo).

De hecho su padre, otrora campeón mundial mosca, súpermosca y gallo, había declarado que el deseo de su hijo es conquistar otro campeonato, pero antes se va a probar en una o dos contiendas de preparación.”

Y es que Cochulito quiere sumar otra corona a su extenso palmarés que incluye cinturones mundiales mosca, súpermosca y gallo de la OMB, y la faja de peso gallo del CMB; méritos que le valieron ser colocado por Ring Magazine entre los 10 mejores boxeadores libra por libra.

Las derrotas que le hicieron dudar de sus habilidades fueron frente a Donaire y Terrazas. El 19 de febrero del pasado año en el Mandalay Bay Resort & Casino de Las Vegas, Nevada, Montiel cayó por nocaut ante el asiático Donaire en el segundo round. Allí comenzó a perder la autoestima y regresó a casa sin las fajas mundiales gallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB), las cuales estaban en juego.

Dos éxitos sucesivos ante el venezolano Nehomar Cedeño (20-4-1, 12 KOs) y el nicaragüense Álvaro Pérez (21-4-1, 12 KOs) le remendaron el ego, que volvió a sufrir una dolorosa decepción. Esa vez, rodeado de paisanos en el Estadio Centenario de su ciudad natal, Víctor Terrazas le derrotó por puntos en 12 escenas.

“Por algún momento Fernando pensó en colgar los guantes, pero meditando las cosas más en frío ha decidido probarse antes de una pelea grande”, reiteró su padre Manuel que añadió que tuvieron una reunión familiar, analizaron la situación del ex campeón y se tomó la decisión.

En la velada del 3 de marzo también se enfrentarán los ex campeones mundiales Omar Niño y Samuel Gutiérrez en la división minimosca, en tanto Juan ‘Churritos’ Hernández chocará contra el nipón Munetsugu Kayo.

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