Sullivan Barrera (9-0-0, 6 KOs) es otro prometedor boxeador que escogió dejar el amateurismo de Cuba para probar su verdadera valía y hacer fortuna en el pugilismo rentado. Aunque el camino será largo y tortuoso, está consciente de que le sobran aptitudes y actitudes para insertar su nombre en la elite del deporte.

El guantanamero de 29 años debutó el 21 de agosto de 2009, cuatro meses después de pisar suelo estadounidense y aquel día apenas sintió la presión psicológica de la primera vez. Derrotó por nocaut en el asalto inicial al boricua Anthony Adorno (0-5-0), un adversario del montón que ciertamente no era un medidor fiable.

A medida que se sucedieron los combates crecieron las exigencias y en todos los casos fueron resueltas con relativa holgura por este joven que se inició en el Arte de Fistiana a los 8 años de edad y que abandonó una carrera universitaria para conseguir su sueño.

Al igual que su coterráneo Yuriorkis Gamboa, el santiaguero Guillermo Rigondeaux, Yoan Pablo Hernández y Odlanier Solís, por solo mencionar a los de mayor impacto mediático, Barrera atesora un abultado pasado amateur que no determina pero influye.

Durante esa etapa efectuó 285 combates con 258 victorias y apenas 27 fracasos. Además fue campeón mundial juvenil, titular cubano e integró selecciones nacionales en más de 10 ocasiones, logros que sin dudas constituyen una poderosa carta de presentación.

Pero no solo de glorias pasadas vive el hombre y bien lo sabe el discípulo de Carlos Gamboa (padre de Yuriorkis Gamboa), quien puede presumir de haber vencido al experimentado colombiano Epifanio Mendoza (32-14-1, 28 KOs).

“No fue el rival más fuerte (Mendoza), sino el de más experiencia, porque tuve una pelea con el estadounidense Willie Herring (13-9-3, 4 KOs), que fue bastante dura porque me llevaba mucho peso”, explicó el muchacho de seis pies y dos pulgadas de estatura, que reside en Miami y su carrera es manejada por Ahmet Orner.

A propósito del tema, comentó que se siente cómodo en la división medio pesada (175 libras), pero debe bajar de peso. “En esta última pelea en Philadelphia contra el norteamericano Damar Singleton (8-1-0, 4 KOs) me hicieron el pesaje el mismo día de la pelea, a las 9:00 de la mañana. Me sorprendió por completo ese pesaje porque nunca había peleado así.”

Sobre la actuación de sus compatriotas declaró que se siente muy contento y para concluir profetizó que “muchos de los que estamos aquí vamos a llegar a cosas grandes.”

Comenta sobre este articulo