Las boxeadoras mexicanas María “Mary” Salinas (9-2-1, 4 KOs) y María “Cuca” Jiménez (2-4-0, 0 KOs) cruzaron medio mundo, hasta Japón, sabedoras que necesitarán casi un milagro para cumplir con el objetivo de erigirse como campeonas mundiales absolutas.

Salinas y Jiménez arribaron a suelo nipón junto a sus respectivos entrenadores, Oscar Soberón y Lupe Ramírez, para aclimatarse a la diferencia horario antes de disputar las peleas titulares, que serán el plato fuerte del cartel que se efectuará en el Yomiuri Bunka Hall de Toyonaka, Osaka, el 19 de febrero.

Ambas serán retadoras y con menos palmares que sus adversarias, de ahí que las apuestas se inclinen hacia Etsuko Sada (9-0-2, 2 KOs), monarca en la división paja versión de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), y Mari Ando (8-3-0, 4 KOs), titular del peso átomo de la misma entidad.

Mary desafiará a Sada y tratará de ahuyentar el fantasma de su último combate cuando perdió el cinturón mundial juvenil ante su compatriota Anahi “Pantera” Torres (9-10-0, 2 KOs). Para lograrlo tendrá que realizar una faena casi perfecta ante la peleadora local de 30 años, la cual ostenta la corona desde el 11 de abril de 2009 y la ha conservado en seis defensas, dos de ellas terminadas en empate.

Por su parte, Cuca se las verá contra Ando y llega con la autoestima a ras del suelo, pues cayó por la vía del nocaut en sus últimas tres presentaciones. Sus paisanas Rocío Castillo (3-3-0, 1 KOs), Anahi Torres y Jessica Villafranca (13-5-0, 7 KOs) no tuvieron piedad con ella.

Semejante panorama no parece alentador para estas dos chicas que ya se encuentran en Osaka y harán un entrenamiento público al que asistirá la prensa japonesa, que a la distancia y por lo que indica la lógica, dudo que crea en la capacidad de las mexicanas de obrar el milagro.

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