El argentino Luis “Mosquito” Lazarte acaba de recibir una ejemplar sanción por los acontecimientos posteriores a su revés ante el filipino Johnriel Casimero el 10 de febrero en Mar del Plata.

Lazarte amenazó al árbitro Eddi Claudio e incluso le dio varias dentelladas a su rival durante el pleito que tuvo como colofón un bochornoso espectáculo en el que sillas y botellas cayeron sobre el ring con peligro para la integridad física de todos los protagonistas.

“No podrá asistir como boxeador, manager, espectador u ocupación alguna relacionada con el boxeo, a una pelea organizada por la Federación Internacional (FIB), dijo al diario “Clarín”, Anibal Miramontes, quien fungió como asesor del pleito.

Idéntico castigo le fue impuesto a Pablo Pérez, asistente en la esquina de Lazarte en el pasado y espectador durante el pleito, pero que fue una de las agresivas personas que subió al cuadrilátero y le entró a trompadas a Jan Givens, uno de los ayudantes de Casimero.

El púgil asiático se impuso convincentemente por nocaut técnico en el décimo episodio, aunque Claudio estuvo desacertado al permitirle a Mosquito finalizar el asalto anterior, cuando se encontraba completamente mareado y sin defensa alguna.

Aunque Lazarte ya anunció su retiro del pugilismo, tiene la posibilidad de apelar la medida, dictada por la FIB, con sede central en Nueva Jersey.

Hasta ahí todo acorde con la imprescindible sanción que era requerida aplicar a los encartados directos en el bochornoso espectáculo. Pero, ni una mención al presidente de la Federación Argentina (FAB) Osvaldo Bisbal.

No lo han tocado ni con el pétalo de una rosa, a pesar de sus incomprensibles declaraciones, en las que desestimaba cualquier castigo porque “no hay a quien sancionar”.

Para ser más irreverente con los entidades que rigen el pugilismo, Bisbal precisó: “Nos reímos de las sanciones de los organismos internacionales. No tienen ningún tipo de facultad para hacerlo”.

¿Van a permitir la FIB, y las otras entidades mundiales, el Consejo (CMB), la Asociación (AMB) y la Organización (OMB), a las que está adscrita la FAB, que Bisbal se ría de ellas?

Si las apreciaciones de Bisbal y su negligente actitud quedan impunes, sería como darle el visto bueno a un dirigente que hizo una pésima labor de supervisión y además no le prestó real valoración a uno de los peores escándalos del boxeo actual.

No quedarían bien parados los organismos internacionales si Bisbal no paga por su risa.

Comenta sobre este articulo