El británico Dereck Chisora es una bestia sin control. Al estilo de Mike Tyson, que como un energúmeno mordió a Evander Holeyfield en una oreja. El calificativo puede resultar extremadamente fuerte, pero la desenfrenada actitud no permite catalogarlo de otra forma.

Chisora dio hoy otra muestra de su demencia y falta de ética al propinarle una bofetada durante la sesión de pesaje al campeón mundial ucraniano Vitali Klitschko, quien será su rival mañana por el título pesado del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en el pabellón olímpico de Munich.

En el tradicional “cara a cara”, los contendientes se insultan, lanzan improperios y hasta algún que otro empujón con sus anatomía. Es parte del show mediático. Pero de ahí a pegarle una cachetada al adversario va un gran trecho.

De inmediato los asistentes de ambos peleadores tomaron control de la situación para evitar que el golpe llegara a mayores y el combate comenzara un día antes de lo previsto.

Tampoco quedó muy bien parados Francis Warren, promotor de Chisora. No ofreció disculpas. Y tan solo se limitó a un simple “Quizás tenía demasiada adrenalina”.

Chisora (15-2-0, 9 KOs), ex campeón nacional y de la Mancomunidad Británica, ha asegurado que despojará de la corona a Klitschko.

“Llegó la hora para un nuevo rey”, dijo Chisora, un púgil de 27 años y 13 más joven que el veterano “Doctor Puños de Hierro”, quien no pierde desde 2003. “La gente quiere algo nuevo en el boxeo y yo se lo voy a dar”.

Aunque sus palabras parecen infundadas, en realidad Chisora posee un exitoso historial en el pugilismo profesional, que incluye 15 triunfos en 17 combates, aunque ha salido derrotado en par de ocasiones en sus tres últimas peleas.

Chisora cayó ante el finlandés Robert Helenius el 3 de diciembre, en una controversial decisión dividida por el título vacante europeo de la AMB. Tenía previsto pelear con Wladimir, el más joven de los hermanos Klitschko, en diciembre de 2010, pero la pelea fue cancelada cuando el ucraniano sufrió una lesión abdominal.

“No fue algo que pudimos evitar”, expresó Don Charles, entrenador de Chisora. “Fue algo inaceptable”.

Pero nada puede sorprender con el historial de Chisora. En mayo de 2010 golpeó a a su ex novia al encontrar el mensaje de otro hombre en el teléfono móvil de la dama. Seis meses después fue condenado a 12 semanas de prisión, 150 horas de trabajo comunitario y pagar una multa superior a los 3.000 dólares.

“Usted tiene un problema con la violencia. Si no cesa, será el fin de su carrera como boxeador”, dijo el juez que condenó a Chisora.

Y también ese año Chisora le dio un beso en la boca a Carl Baker, lo que provocó una pelea entre ambos antes de subir al ring, aunque al siguiente día le ganó por nocaut técnico en el segundo asalto en la Wembley Arena, de Londres.

El múltiple monarca ucraniano, de 41 años y 2,02 metros, no pierde desde el año 2003, cuando recibió nocaut técnico del estadounidense Lennox Lewis en seis rounds en Las Vegas.

“No sólo voy a demostrar mi calidad como boxeador, sino que puedo hacerlo a mi edad”, expresó Klitschko, vencedor antes del límite en 40 de sus 43 enfrentamientos. “Estoy en excelentes condiciones, bien preparado y tengo mucha experiencia”.

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