Un terremoto amenaza los cimientos de las categorías de peso Gallo y Pluma en el boxeo profesional. El mexicano Leo “Terremoto” Santa Cruz, con 23 años cumplidos, amenaza los cimientos de los pesos gallo y pluma, en los que se perfila como un serio aspirante a las fajas mundiales, tras dejar una estela victoriosa entre los juveniles y ostentar una impecable hoja de servicios, con 19 victorias (11 de ellas antes del límite) y un empate.

La maestría boxística de Santa Cruz se remonta a su precoz inicio, que le llevó a acumular 148 victorias y sólo siete derrotas como amateur. Tan temprano se inició entre los encordados, que apenas a los 15 años de edad ya era campeón mundial juvenil en el amateurismo.

Nacido el 10 de agosto de 1988 en Huétamo, Michoacán, “Terremoto” Santa Cruz atrajo la atención de los expertos, ya como profesional, cuando el 26 de marzo de 2011, en Xalapa, Veracruz, noqueó al belga Stephane Jamoye en el sexto asalto de una pelea pactada a 10 y se apoderó del vacante título del mundo de peso Gallo entre juveniles, versión del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Dos veces defendió con éxito era corona durante el 2011. El 3 de junio noqueó en la quinta ronda al puertorriqueño José López, en Indio California , y poco más de un mes después, exactamente el 30 de julio, derrotó por nocaut técnico en el round 11 al hondureño Everth Briceño, en Mazatlán, Sinaloa.

Pero por su calidad entre los encordados, Leo Santa Cruz ya rebase los límites de los juveniles y apunta hacia planos superiores. La firma Golden Boy Promotions, que encabeza el varias veces campeón del mundo Oscar de La Hoya y conduce los destinos del pugilista en el negocio de las narices chatas, está convencida de que el joven de 23 años está listo para el gran reto de luchar por un primado mundial absoluto.

Sumamente espigado para ser un “gallo natural” (mide 1,70 metros en un peso donde la media tiene 10 centímetros menos), “Terremoto” puede, incluso, incursionar en la división pluma, con el beneficio de una libras de más que le reportarían una mayor fortaleza física.

Su entrenador, Roberto García, pondera la valentía de Santa Cruz y considera entre sus virtudes la fuerte pegada con la mano derecha. “Terremoto” no es de los que rehúye el combate cuerpo a cuerpo, aunque por su gran alcance, sus mejores posibilidades suelen estar en la larga distancia, donde puede masacrar a sus rivales con el uno-dos de izquierda y derecha, sin exponerse a un castigo innecesario.

Por ahora este sismo es sólo una amenaza pronosticada por los expertos dentro del boxeo rentado. Pero tal vez pronto, quizás demasiado pronto, este movimiento telúrico de origen mexicano comience su obra demoledora entre los pesos Gallo y Pluma del pugilismo profesional.

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