No habrá pelea, pero sí audiencia. Tanta bravuconería, de un lado y del otro, y al final las disputas entre el filipino Manny “Pacman” Pacquiao (54-3-2, 38 KOs) y el estadounidense Floyd “Pretty Boy” Mayweather (42-0-0, 26 KOs) se resolverán de cuello y corbata, en un tribunal de los Estados Unidos.

A estas alturas dudo que ambos se expongan a una posible derrota cuando transitan por el último tramo de sus respectivas carreras y por eso les recomiendo a los lectores que “disfruten” al máximo los golpes verbales, incluidos algunos rastreros, entre estos dos fenómenos del boxeo que se respetaron tanto que prefirieron ladrarse y no morderse.

La víspera comenzaron en Las Vegas las audiencias por la demanda que interpuso Pacman por difamación a Mayweather, quien le había acusado de utilizar sustancias prohibidas para aumentar el rendimiento en sus combates.

Los medios rápidamente se hicieron eco de la noticia y ahora seguirá el culebrón que marcha “por buen camino”, a juzgar por el criterio de Michael Koncz, abogado de Pacquiao, que después de esta parada asistirá a la firma de autógrafos de Muhammed Ali, Tommy Hearns y Evander Holyfield, visitará a la estrella de la NBA, el chino Jeremy Lin, y luego comenzará a promocionar en los Estados Unidos su pelea contra el norteamericano Timothy Bradley (28-0-0, 12 KOs).

Hasta el momento no han trascendido mayores informaciones -ni la respuesta de Mayweather- salvo que existe una excelente oportunidad para que el próximo año se concrete el juicio. Claro, todo dependerá de que las aguas sigan el cauce labrado por el equipo que representa al demandante, que declaró que podría retirarse después de la trifulca con Bradley.

Esa posible despedida estaría motivada por la creencia religiosa del Pacman, quien dijo “no me parece correcto compartir las palabras de Dios y al mismo tiempo lastimar otra gente.” Y es que el púgil quiere dedicarse a compartir su fe cristiana y ayudar a los ciudadanos de Filipinas.

Esa declaración representa otro balde de agua helada para la supuesta confrontación deportiva: Pacquio vs Mayweather, que dicen está arreglada para noviembre. Y confirma mi hipótesis de que no habrá combate y si audiencia.

Mientras tanto, reitero, a disfrutar sin tomárselo muy a pecho este espectáculo porque desafortunadamente se efectuará bien alejado del cuadrilátero.

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