El pasado sábado en Corpus Christi, Texas, Paul “El Castigador” Williams venció por decisión unánime al japonés Nobuhiro Ishida, adjudicándose el vacante cinturón internacional plata de peso súper welter.

Williams necesitaba ganar algo de credibilidad luego del regalo que recibió en julio del año pasado en Atlantic City contra Erislandy Lara y la mejor forma era contra un opositor infravalorado como este japonés, que construyó su reputación en los Estados Unidos con un solo combate, su victoria sobre James Kirkland.

Aún así Ishida realizó una pelea digna y en ningún momento se rindió, pero desde el principio dejó claras evidencias de su falta de competitividad ante rivales de nivel.

“Se siente muy bien. Ishida es un peleador duro, pero hemos hecho un buen trabajo y vamos a hacerlo de nuevo en la parte superior del juego,” aseguró Paul Williams después del combate.

Este resultado no devuelve a Williams a la categoría en el que alguna vez se encontró, pues sigue con fallas en su defensa y sin controlar su mayor debilidad, que es la de irse al intercambio de golpes sin utilizar su ventaja en alcance.

¿Qué si está de regreso? No lo creo.

Paul Williams alguna vez fue considerado el más temido y una triple amenaza para los pugilistas que militaban entre las divisiones de peso welter y mediano. Hoy en día es un buen peleador, pero hasta ahí nada más.

Crédito Fotos: Esther Lin, Showtime

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